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Más allá de la imaginación

by Andrew R. S. Bloom

Chapter 7: Mascaras

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Miro a su alrededor, era una noche como la que había visto con el pescador: Luna llena, nublado y dejando ver partes de las estrellas entre las nubes que brillaban como velas en la inmensa oscuridad. Del lado derecho, innumerables casa de dos o tres pisos ubicadas a lo largo de una calle empedrada que se extendían más allá de donde alcanzaba la vista, iluminadas por faroles antiguos que brillaban mientras sus velas se consumían lentamente en el aire nocturno y melancólico del puerto.

Miro los edificios antiguos, donde algunas ventanas estaban iluminadas, otras cerradas y unas cerradas y rotas con ventanales de madera descolorida. Del lado izquierdo, unos cuantos muelles de madera vieja que sobresalían más allá de la costa y quedaban suspendidos en el cielo, pues muy debajo recién se podían ver un mar de nubes oscuras, iluminadas por las luces de los rayos que iluminaban esa oscuridad del vacío.

-¡Señorita Twilight! ¡Señorita Twilight!

Escuchaba gritar la voz del pescador. En el inmenso puerto, miro para todos lados. No veía nada.

-¡¿Dónde está, señorita Twilight?!

-¡Estoy aquí!- grito ella hacia todas direcciones.

-¡Señorita Twilight, sigua la música y me encontrara!

En ese momento se empezó a escuchar una música en el aire. Pero, a diferencia de todos los que habían escuchado, esta no se escuchaba en todo el ambiente, sino que provenía de un solo lugar, muy lejano de donde ella estaba. Apenas audible la música, empezó a seguir el sonido de donde provenía. De la calle y las casas se escuchaba pequeños susurros mientras ella pasaba cerca de ellas, Susurros que delataba la vida de los que vivían en ella, el alma de los habitantes de esas casas. A medida que se acercaba al lugar, era más fuerte. A medida que se acercaba, vio a un hombre que estaba dando vueltas alrededor de uno de los faroles del muelle. Twilight se acerco, por simple curiosidad le hablo, aunque sabía que lo que escucharía sería algo que no creería.

-Buenas noches señor, soy Twilight.

-Buenas noches señorita Twilight, soy Adán ¿Puede hacerme un favor señorita?-Adán saco una cuerda de su chamarra, sin dejar de caminar-¿Podría atar esta soga al farol?

-Claro.

Twilight tomo la cuerda mientras Adán caminaba alrededor de ella y del farol.

-Muchas gracias señorita Twilight-Adán tomo la cuerda y se la ato a su cintura, luego miro a Twilight-Me sorprende que usted no se halla asustado de mi. La mayoría me cree un loco de remate.

- Vera, no soy de aquí y me preguntaba ¿Por qué estas caminando alrededor de ese farol?

-Debido a una maldición, que me hace caminar sin parar. He vivido con esta maldición desde hace años y nunca me deja parar de caminar. Camino incluso dormido. Incluso he caminado dormido, y cuando finalmente despierto, no sé en qué lugar estoy. Por eso, me amarro a un árbol o un poste, o un faol para quedarme en el mismo sitio y no perderme mientras duermo.

-¿Una maldición?

-Si. Esa maldición

-¿Quién te lanzo esa maldición?

-Una bruja, llamada Eva. Pero no se preocupe, esta maldición puede romperse encontrando 3 objetos.

-¿Cuales son esos objetos?

-Uno es el encendedor, que puede hacer que cualquier mujer se enamore de uno, el segundo es un mazo de cartas que hace su portador, gane todos los juegos de azar que el juegue y el tercero es un cuchillo de plata, que puede hacer que su portador sea inmortal.

-¿Cuántos de ellos tiene hasta ahora?

-hasta ahora, ninguno. Pero espero a encontrar a la Isis, la diosa de la adivinación. A ella le pediré el mazo de cartas que me permitirá ganar cualquier juego de azar que yo juegue.

-¿Isis? Yo acababa de terminar de hablar con ella. Si usted quiere puedo llevarle hasta donde esta ella.

-De hecho, usted no puede, debido a que la puerta por donde se entra a la habitación donde ella esta, siempre cambia. Sé que usted abra salido por la puerta de una de las casas de este muelle, pero si yo fuera hasta la misma puerta, esa puerta me llevaría hasta otro lugar del mundo, que me haría volver a este lugar para volver a intentarlo. Encontrar a Isis, es más una cuestión de azar, que de ubicación.

-Lamento no poder ayudarlo señor Adán.

-No se preocupe señorita Twilight. Pero veo que usted está siguiendo la canción de "La mer" de Charles Tréne. Debe darse prisa, porque terminara pronto. Me gusto mucho poder hablar con usted señorita Twilight. Espero que la fortuna, decida volver a unirnos.

Twilight se alejo de Adán, y siguió su camino a medida que la música se hacía más fuerte. Vio al pescador en un puerto, dentro de una góndola. El puerto, era de madera vieja. Se podía ver que, del puerto y todo alrededor, había cadenas que salían de la tierra y algunas que se incrustaban a las casas y ventanas abiertas, muy a lo lejos, se veía al navío donde ella se dirigia. Lo raro era que parecía estar suspendido en el aire, pues debajo de la góndola, se podía ver el mar de nubes. Pero, donde estaba anclada la góndola, se podían ver hondas que se extendían en su periferia, como si estuviera flotando en el agua (que a ella le parecía más lógico), en vez del aire.

-me alegro volver a verla Señorita Twilight. Por favor, suba y nos iremos pronto de aquí.

Ella subió adentro de la góndola, acomodándose en uno de los asientos de madera que poseía la góndola. Salieron del puerto lentamente. Twilight miro alrededor de ella, viendo cadenas de diferente tamaño se extendían a su alrededor, debajo y arriba de sus cabezas y se unían a las casas o a la tierra del puerto. Los eslabones de algunas eran tan enormes que median lo mismo que la góndola , otras parecían hilos de coser por lo delgada que eran. A medida que se alejaban del puerto, Twilight podía observar como el pescador hundía el madero, que quedaba ocultada por lo que parecía ser el agua, y se acercaban al navío, como si este no se moviera y fuera una isla en medio del océano. Pero, todo el barco y el puerto (el crucero en general) se moviera por las nubes, incluso se podía ver las nubes y el paisaje entero se movía o producía la ilusión de que se movía. Mientras que ellos se movían, por lo que parecía ser agua en el cielo, hacia el navío que parecía estar quieto en su lugar.

-¿Tienes la máscara?- pregunto el pescador luego de un largo silencio.

-¿Qué?-pregunto ella, pues estaba tratando de descifrar que se movía, si el crucero por las nubes, o ellos-¡ho, sí! Aquí esta- se la tendió al pescador.

Él lo agarro y lo miro, examinándola. Quedo un rato sin remar, pero la góndola se acercaba aun así, al navío.

-Es una máscara muy buena. Ten, póntela, quiero ver cómo te queda.

Se acercó a él, y de la manera más delicada que pudo, ato la máscara en el rostro de Twilight. El pescador miro unos momentos a Twilight, de la misma manera que un padre miraría a su hija, con dulzura, con alegría y con orgullo.

-Te queda hermosa, mira- indico el pescador hacia un lado de la góndola.

Ella se acercó del lado que el indico y miro hacia abajo. Vio, que era como si verdaderamente, se reflejara en el agua.

Su aspecto externo, había cambiado por completo. Se levantó sobre la góndola para verse mejor, usando el reflejo del agua como espejo. En su reflejo, era un joven con una chaqueta de cuero rojo cerrado y con capucha roja, que ocultaba parcialmente la máscara que llevaba. Unos auriculares que parecían orejeras, que colgaba detrás de su cuello lo usaban a modo de collar. Llevaba, jeans de color negro, desgastado en las rodillas pero no mucho. Una cadena que sobresalía de uno de sus bolsillos delanteros y se unía a un precinto de su jeans, dejando ver un llavero con el signo de su Cutiemark resaltado de una manera macabra, en una moneda de color rojo. Llevaba guantes, de color negro, que en la punta de los nudillos, tenía puntas de metal un poco puntiagudo. Atado en un bolsillo lateral, sobresalía un mango de una navaja mariposa. La mascara iba transformándose lentamente a medida que se acercaban al navío. La forma de una calavera, con una sonrisa macabra y violenta se expandía por toda la máscara, a medida que el corazón tribal de su frente se desvanecía y se transformaba en un tatuaje tribal que cubría toda su cara y le daba un aspecto amenazador y terrorífico.

Twilight toco sus manos, pero no tenía guantes. Toco su cuerpo, pero aún tenía el vestido que había usado hasta ahora. Se tocó el pecho, poniendo una cara de alivio al comprobar que todavía tenía sus…encantos femeninos, agradeciendo que todavía era mujer. Se sentó y vio al pescador que lo miraba. Él, empezó a remar nuevamente.

-La máscara solo cambia tu aspecto exterior y modifica tu voz para que sea acorde a la de tu imagen, es decir, lo que las personas ven, pero no tu verdadero ser. Eso permanecerá. Pero a medida que uses más esa mascara, te volverás lentamente la imagen que ella te da, hasta que finalmente te conviertas en esa imagen. Ten cuidado con eso- contesto el pescador, sin mirarla.

-Entiendo. Pero, ¿por qué tengo que usar una máscara para ir al navío?

-Es una buena pregunta, dejame explicarte Twilight lo que significan las mascaras en este lugar: Recuerda: siempre es bueno saber dónde estás, y con qué clase de personas estas tratando. La palabra "persona" significa "mascara del actor" o mejor dicho "personaje". Por qué máscara, pues una persona modifica su personalidad en base a las circunstancias que vive, al pasar de un escenario a otro. En cada ocasión aparecerá un carácter bien definido y distinto del anterior. Así, dos escenarios distintos, necesitan dos actitudes totalmente diferentes, es decir, vamos cambiando de máscaras. Estas "mascaras" tienen la función de engañar a los demás, pero también puede engañar a uno mismo, si uno le da mucha importancia a su papel. Con respecto a su carácter real. De un lado, oculta los verdaderos sentimientos y pensamientos de su portador, y del otro corresponde a las exigencias y opiniones de su ambiente. En algunos casos, domina un elemento y otras, el otro. Que podemos reconocerla en base a sus actos.

-al igual que una actor, cambia de papeles.

-Exacto Twilight, pero esta persona, vive y se desarrolla en una sociedad, en un contexto si quieres usar una palabra más fina, y actúa en esta sociedad. Pero nunca deja de ser un ser individual. Es decir, somos un "yo" pero al mismo tiempo somos un "nosotros".

-pero, al final, ¿qué somos realmente?

-Muchos pensadores intentaron explicar ese "que". Somos "un animal social" para Aristóteles. Una "substancia individual" según Boecio, porque somos substancia, individuo y racionales. Para Kant, somos un fin en sí mismo.

-¿Qué es un fin en sí mismo?

-en este mundo todo tiene un precio, un objeto que satisface algún deseo o es preciado para una persona, puede adquirirlo, pagando por ese objeto una suma igual al precio racional. Pero algo que no se puede dar un precio, pues es irracional que se le ponga un precio, es un fin en sí mismo. Una persona es un fin en sí mismo. Este concepto da dignidad a las personas. Así, continuaron las personas preguntándose ¿qué es una persona?

-¿Pudieron hallar una respuesta?

-Desafortunadamente, no. Pasaron siglos y la pregunta no fue respondida. Hubo muchos pensadores que intentaron responder a la pregunta. Pero la más reconocida, fue la de Max Scheler. Decía que somos una unidad, bio-psico-social-espiritual. Pero no estoy seguro que esa sea la respuesta definitiva para esta-miro a Twilight y paso su mano por su rostro-Máscara.

Ella quedo pensando un poco. Podía entender porque la respuesta de Max Scheler, era la más aceptada de todas las teorías, pues juntaba todas las definiciones armándola en una sola palabra. Pero había algo que no le quedaba claro.

-Entonces, ¿Cuál es la verdadera esencia de eso que ustedes llaman "persona"? ¿Es una máscara, o es una definición?

-No lo sé. Quizás, lo que tú quieras creer. Pero yo también me pregunto lo mismo. ¿Somos esa sobre identificación con nuestra máscara? Es decir, ¿por eso nos preocupamos excesivamente por adaptarnos al mundo social, y convenciéndonos de que la imagen construida es la totalidad de nuestra personalidad? O ¿somos el desentendimiento de las personas, es decir nuestra alma? Por qué no prestamos, o no entendemos el mundo exterior, ocupándonos exclusivamente de nuestro mundo interior.

-personalmente, creo que somos solo nuestro mundo interior-dijo Twilight- pues tiene mayores puntos a favor.

- Ambos tiene puntos en contra- continuo el pescador- Si somos, solo nuestra máscara, entonces nuestro mundo interior puede ser un caos, somos fácilmente susceptibles a nuestro medio, siendo fácilmente manipulables. En casos extremos, una persona puede ser feliz en la sociedad, pero infeliz cuando está solo, y esto puede llevar a la depresión o al suicidio. En el otro caso, si nos preocupamos por nuestro mundo interno, y nos identificamos absolutamente con él, podemos llegar a ser ciegos o desconsiderados, e incluso egoístas con los demás.

Esto hizo que pensara por un momento en sus amigas. Sin duda, quedo confundida. Al final, solo quedo una respuesta para ella, "me alegro no haber nacido aquí, este lugar es muy confuso", que no lo dijo. Se acercaban cada vez más al navío.

-Twilight, antes de que lleguemos al navío, debo advertirte- comenzó el pescador- en ese lugar, se reúnen solo gente de la peor calaña, criminales, prostitutas, alcohólicos, etc. es peligroso. Bajo, ninguna circunstancia, te quites esta máscara. Al llegar, entraras en un bar, deberás seguir un poco por el pueblo que hay, ahí dentro y encontrar el teatro. Procura, llegar lo más rápido posible. Cuando llegues, pregunta a cualquiera sobre, la carroza que te pueda llevar al crucero. Si es necesario, diles que conoces al creador, o Virgilio, pero solo como última alternativa di esto. Trata de pasar lo más desapercibida posible. Cuando llegues, trata de estar un tiempo en el bar, para tus anotaciones de este lugar. Por lo demás, trata de cuidarte.

-¿Por eso, me veo, como me veo en el reflejo, Para ocultarme en este lugar?

-Sí. Algunos criminales, suelen usar máscaras para evitar ser identificados cuando cometen un delito. Otras veces, lo usan los testigos para evitar ser reconocidos. En ese lugar, la "mayoría" usa una máscara, pero es difícil saber quién es bueno o malo, por eso presta mucha atención en cómo actúan. Una vieja frase popular dice: dale una máscara a un hombre y veras quien realmente es. Por eso trata de juzgarlo por, como actúan. No por como hablan.

-espera, dijiste ¿la "mayoría"?

-Sí. Muy pocas personas que no usan máscaras, quizá lo veas cuando llegues.

-¿En esas personas se puede confiar?

-No podría decírtelo con exactitud. La mayoría son bastante bueno, con los que yo me he encontrado, pero no sé si todos lo serán. Si puedes, trata de hablar con uno, y sabrás a que me refiero con, "ese lugar reúne a la gente de la peor calaña".

Llegaron al navío. En un costado del barco, había una puerta abierta muy estrecha, con escaleras que subían. Desde lejos, Twilight no lo noto, porque las escaleras daban la impresión de que solo eran los tablones del navío. Tuvieron que acercarse mucho, para que ella, pudiera distinguirlo.

-Bueno, mi princesa, llegamos.

Se pusieron, en la entrada de la puerta. El pescador ayudo a bajar a Twilight. Cuando bajo se dio cuenta que los tablones de la escalera rechinaban.

-Gracias pescador.

-De nada, mi princesa. Recuerde, trate de permanecer desapercibida.

-Lo recordare, de nuevo gracias.

La góndola se alejó de la puerta, volviendo a lo que suponía Twilight, el puerto. Subió la escalera, a cada paso, los tablones rechinaban, dando la impresión de que se romperían, por eso Twilight se sostenía de ambas paredes que estaban muy cerca. El pequeño pasillo era muy oscuro, por lo que debía tantear cada escalón antes de pisarlo completamente. Fue subiendo de a poco. Empezó ha escuchar murmullos a la lejanía, que decía:

-Ahora escucharemos, "cambalache" de Enrique Santos Dicepolo.

Luego, comenzó a sonar la siguiente canción:

El mundo fue y será una porquería, ya lo se

Desde el 506 y en el 2000 también

Que siempre ha habido chorros, Maquiavelo y estafaos

Contentos y amargados

Valores y dobleces

Pero que el siglo 20 es un despliegue de maldad insolente

No hay quien lo niegue

Vivimos revolcaos en un merengue

Y en el mismo lodo, todos manoseados.

Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor

Ignorante sabio, chorro, Generoso estafador

Todo es igual, nada es mejor

Lo mismo un burro que un gran profesor

No hay aplazado, ni calafon

Los inmorales nos han igualado

A tientas fue subiendo la escalera. Cada vez más se hacía más fuerte la música y el murmullo

Que falta de respeto, que atropello a la razón

Cualquiera es señor, cualquiera es un ladrón

Igual en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches

Se ha mezclado la vida

Y herida por un sable sin remache ves

Llorar la biblia junto a un bandoneón

El que no lora no mama, y el que no roba es un gil

Dale no más, dale que va

Que alla en el horno nos vamos a encontrar.

Hasta llegar a la cima de la escalera. Un débil resplandor brillaba en la entrada de una puerta abierta y desgastada. Subió el último escalón y vio que había entrado en un bar.

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