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Lo Que Somos Ahora

by Sunny Honey

Chapter 38: Secuelas

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Secuelas

-¡Dije que la soltaras!- había mandado Flash Sentry furioso contemplando como uno de los que provocó tanto daño, sostenía a una dormida Twilight, pero el verla con los ojos cerrados y sin moverse entre esos brazos, le creció más la defensiva al pensar que la lastimó -. ¡¿Qué le hiciste?! ¡Suéltala te dije!- decía empezando a caminar afanoso hacia donde estaban ellos.

-¡Baja la voz y escúcheme!- exclamó Moon White en un susurro fuerte con un ceño, para agregar en una misma prudente voz: -. No la despiertes. Ya tuvo suficiente. Déjala en paz. Y déjame expli...

-¡Quien la tiene que dejar en paz eres tú! ¡Eres un monstruo!- vociferó sin detener su andar rodeando la cama, y aquello, hizo que Moon White endureciera por completo el rostro y sus ojos se volvieran tiesos conteniendo la furia.

Cuando el último grito de Flash había provocado que Twilight empezara a moverse, despertando de súbito abriendo bastante los ojos entre una aspiración, cayendo a la realidad pasando por su cabeza las últimas escenas atrapada en esa oscuridad y el "sueño", alejándose de Moon White entre movimientos bruscos para hacerse aterrizar al suelo, lo cual lo tomó a él desprevenido.

-¡Espera! Tú… ¡Tú! ¡Aléjate!- exclamaba Twilight retrocediendo en el piso, presa de un repentino escepticismo, completamente impactada, para contemplar la expresión sorprendida de Moon White por cómo se apartó de él y lo acusó.

Moon White la miró con una inevitable angustia de cómo se repeló de sus brazos, resonando en la cabeza la palabra "monstruo" que le gritó Flash, temiendo la alta probabilidad que Twilight lo considere como tal, la única opinión que realmente le importaba, pero el susto le duró poco, cuando al siguiente segundo, Twilight suavizó su expresión al coordinar más sus ideas, relajando su defensiva como su mirar mientras Flash ya estaba a su lado, ayudándola a ponerla en pie, lanzando miradas asertivas a Moon White que el chico completamente ignoraba, interesándole más la reacción de Twilight que ocuparse por él.

-Un minuto…- se dijo a sí misma, -…en serio, no eres un sueño esta vez…eres tú- recapacitó mejor con voz más suave mientras se ponía en pie y Moon White hacía lo mismo, con una mirada igual de atenta sobre la suya.

-Te juro que soy yo, Twilight...- le dijo él con calma y cauteloso para no asustarla, manteniéndose a distancia aún.

-¡Twilight, no te dejes engañar!- exclamó Flash estirándole las manos para apartarla de ahí.

-¿Engañar?- interrogó Twilight casi con diversión levantando una sonrisa sin poder desprender su mirada de Moon White mientras sus ojos vidriaban e ignoraba la intención de Flash de apartarla, concentrada en como sentía la suave y cálida emisión de aquella alma. Su alma -. No puede engañarme. Mi espíritu reconoce a otro buen espíritu... ¡Él es Moon White!- celebró dichosa apartándose completamente de Flash para volver a él y poder abrazarlo en su encuentro, pudiendo Moon White respirar de nuevo, aliviado, recibiéndola.

Ahora que Twilight había salido del shock del principio cuando lo vio, confundiéndolo con un sueño por la irreal probabilidad que en serio de nuevo lo tuviera de vuelta, Twilight pudo darle una bienvenida más calmada pero igual de calurosa llena de felicidad de recibirlo.

Lo que le hizo recordar…

-Entonces eso significa... ¿Que en serio me arrojé sobre ti al suelo?- interrogó abriendo de golpe los ojos, sintiéndose avergonzada, recordando el cómo se lanzó de súbito y lloró balbuceando cosas, provocando que apretara los dientes con un sonrojo, profundamente apenada, sólo para sentir que Moon White la rodeaba un poco más en el abrazo mientras sonreía inevitablemente divertido y conmovido.

-Sí...fue halagador debo admitir, aunque casi me rompes algo, y no vivo para contarlo, pero sí...halagador…punto extra a mi autoestima…- se arriesgó a bromear para divertirla, prediciendo su reacción, cosa que no se equivocó.

-¡Oye!- reclamó apartándose del abrazo para verlo con un ceño en reproche, pero con una enorme sonrisa de felicidad y alivio, riéndose un poco -. Por Celestia...en serio eres tú...- se le salió volver a decir al escucharle decir algo que en definitiva diría él en su tono, maravillada de esta realidad mientras veía sus facciones, su semblante, sus ojos. Todo tan suyo que parecía que su pecho reventara en alegría, aguantando un par de lágrimas de la misma felicidad, solo para caer mucho más a la realidad y empezó a perder esa alegría para ponerse tenuemente seria - ¿Pero cómo?- preguntó adaptando una expresión más circunspecta, contagiando a Moon White -. ¿Cómo es que pudiste...tener el control de nuevo?- se preguntó suavizando un ceño.

-Yo...- dijo para quedarse mudo un momento, debatiéndose mientras no podía apartar su mirada de la de Twilight, tan pendiente de su respuesta a la vez que pensaba, que al verla abrir la boca al decir algo, le ganó el turno -...creo que tu último ataque afectó su control- fue lo que respondió y Twilight levantó ambas cejas en sorpresa.

-¿En verdad?- se asombró con cierta incredulidad. -. Eso…eso iba a decir pero no estaba segura…

-Sí, descargaste suficiente de tu magia desde el cetro que de algún modo alteró esa concentración y pude recuperar el control- decía con un tono seguro aunque con culpa, mientras Twilight bajaba la mirada hacia el piso, viendo su cetro y se agachó a recogerlo, viéndolo en su mano sin que esta vez su estrella brillase, pero en sus ojos pasó un destello apenas el contacto.

-Eso…eso es… ¡Eso es maravilloso!- celebró ella sonriendo de nuevo dándole la cara.

-Casi...- admitió él aún manteniendo su seriedad -...aún...vive en mí, Twilight. Aún existe. Aún… es una amenaza- le dijo para compartirse una mirada seria con ella, que Flash miraba a lo lejos, manteniéndose al margen con los brazos cruzados, con especial ojo hacia Moon White, aun guardando mucho recelo, viendo algo más en ellos que una amistad por ese intercambio de miradas y complicidad.

Cuando en ese momento se abrió la puerta de golpe haciendo a los tres girar hacia su dirección.

-¿Bonbon?- dijo Twilight apenas la puerta de su cuarto de hospital se abrió, mostrando a la aludida al pie de la puerta, sorprendida.

Bonbon usaba un chaleco sin manga azul oscuro del uniforme de policía, una tarjeta colgando de su cuello del Departamento de Seguridad y un radio en su mano.

-¿Twilight?- interrogó ella para pasar su mirada a Moon White, reconociéndolo de aquella vez que se presentó a vísperas del baile -. ¿y tú?- agregó para sacudir la cabeza y concentrarse -. Buscaba a Flash- dijo lanzando una mirada al mencionado para dirigirse a todos -. Resumiendo: Todos saben sobre la existencia de la magia y hay un circo afuera. Todas las demás están en un lugar que repelará toda la lacra de la prensa.

-¿Incluyéndolo?- interrogó Flash mirando a Moon White, quien le frunció el ceño de vuelta.

-En serio. Detente con eso, ahora- advirtió con voz seca perdiendo la paciencia.

-Flash, no tienes idea por lo que tuvo que pasar así que por favor, basta - intervino Twilight con seriedad para relajar la mirada -. Te lo pido como amiga. Por favor...- agregó suavizando el rostro y Flash la quedó mirando para suspirar y asentirle. Twilight miró de vuelta a Bonbon. -. ¿Qué es lo que sucedió? ¿Cómo supieron de la magia?

-Desde que desapareciste la magia cambió en Las Rainbooms, incluyendo a Trixie y….- suspiró -. En otras personas. Incluyéndome- explicó para invocar su transformación y sorprender a Twilight, dejando abrir un poco la boca.

-¡¿Tienes magia?!

-Lyra, y dos amigas más, Mistery y…Cherry- explicó sin evitar sentirse rara de referirse como "amiga" a Cherry para señalar a Flash con la barbilla -. Y obviamente él- acotó para regresar sus miradas en ellos -. Pero escúchenme. Tenemos el tiempo contado para salir de aquí y no sé cuánto quieren ustedes entregar información a la Agencia de Seguridad que están manejando la situación mágica en impacto en la ciudad. Ocultarnos no es la mejor idea. Debemos detener esto de persecuciones si en verdad queremos formalizar por las buenas esta realidad en nuestro mundo porque las cosas ya salieron demasiado a luz como para seguir negándolo. Así que antes de partir en los próximos tres minutos coordinemos qué van a decir.

-En serio tienes demasiado qué explicarnos- contestó Twilight con una nueva preocupación sumada para lanzar una mirada con Moon White, pero regresó su vista en él al verlo con el rostro totalmente contrariado.

-No hables en plural, Twilight- musitó él con un suspiro forzado sólo para ella, para decirle -. Yo sé gran parte de lo que ocurrió…

...

"-A partir de ahora, grandes son las preguntas que se esperan contestar tras los fenómenos ocurrido durante la noche del lunes…"

"Cámaras de tránsito captaron momentos impresionantes en el que las seis jóvenes, quienes habían sido reportadas como desaparecidas en el incendio de Canterlot High, auxiliaban a personas que se encontraban en uno de los puntos invadidos de aquellas formaciones de sombras…"

"Esa jovencita lanzó algo y de repente estábamos todos a poca distancia del hospital, poniéndonos a salvo…"

"¡Estaba cayendo! ¡Por los aires! ¡Y de pronto algo suave me cubrió y reboté a salvo al suelo!"

"¡Ingresen a mi canal de youtube! ¡Pude grabar desde mi celular cómo peleaban en el puente! ¡Subscríbete y dale manito arriba!"

"¡No podemos cantar victoria! ¡Exijo explicaciones de lo que ha pasado! ¡¿Qué está pasando?!"

"¡No sé qué sean, sé que parecen defendernos pero qué es lo que son! ¡¿Qué se ha revelado de este mundo?!"

"¡El fin de los días! ¿Me oyen? ¡Se acerca el fin de nuestros días! ¡Arrepiéntanse!"

"¿En serio podemos realmente confiarnos? ¡¿Habrá más?! ¿O peleaban por territorio?"

"¡Wow! ¡Son un sueño! ¡Son hermosas! ¡Aquí tienen un fan Guardianas de la Armonía!"

"¿La normalidad en realidad ha vuelto? No tras la revelación de jóvenes que han desarrollado habilidades sobrehumanas y que nuestra ciudad fue envuelta en un campo de batalla en el que presuntamente, ha llegado a su fin…"

Era algunas de las noticias y testimonios que no dejaban de circular en los medios de comunicación, saturando a todos con la información recolectada de los últimos eventos, mostrando grabaciones no sólo de Las Rainbooms y Trixie, sino también de Lyra, Cherry, Bonbon, Mistery y Flash interviniendo para detener a Shadow, viéndose imágenes siguiente de las ya conocidas como Guardianas de la Armonía, que se rejuntaban entre sí incómodas por el mareo de interrogaciones, la luz de las cámaras y flashes, lastimándoles la visión, empezando a sentirse como un animal en exhibición, sin tener tampoco tanto respeto de rodear a la inconsciente Shadow Light humana entre fotos y enfoques, todo por tener la primicia, volviéndose todo en un completo circo en cuestión de pocos segundos que quebró la algarabía de alivio levantado, cuando varias patrullas se aparecieron para disipar la multitud mientras pedían a las chicas ir con ellos, cosa que se negaron rotundamente a punto con la intención de escapar aunque no sabrían dónde dirigirse, pero apenas reaccionaron, Bonbon sin ninguna sutileza se abrió de manera brusca espacio entre la multitud usando chaleco de policía para lograr acercarse a ellas y asegurar que iban a estar bien, que las cosas habían tomado otro rumbo, pidiendo ellas sólo de condición irse con ellos si atendían de inmediato a Shadow.

Es lo que ahora veían ellas, reunidas en una sala en una Jefatura de Policía, con cierta calma de que estaba entremezclado de civiles y agentes, más se negaron volver a la Agencia amenazando con irse de nuevo, pero aun así estaban siendo custodiadas por agentes encubiertos de policías del lado de afuera de la entrada de la sala, pero ya captaban ellos que ellas no tenían problema con tumbarlos si las cosas volvían a ponerse tensas.

Había un televisor en el que Rainbow Dash iba cambiando de vez en vez de canal, observando con las demás, a excepción de Bonbon que no se encontraban con ellas, la explotación de todas siendo la noticia bomba de los canales mientras esperaban la llegada del Superior al mando de la Agencia, cosa que las hacía sentir un profundo escepticismo por cómo en primer lugar, él había destinado una serie de eventos que sólo las perjudicaría, pero confiaron ciegamente en la seguridad que tenía Bonbon, además de que el escucharlos, Applejack no podía sentir en ningún momento alguna mentira tras sus palabras cuando informaron la protección que tenían ahora y preguntándoles que con esa seriedad qué se les ofrecía para que estén cómodas, obteniendo ropa qué usar después de perder su transformación y tener de vuelta esas batas.

Applejack sabia que su sexto sentido nunca le fallaba, a excepción de una vez, con Golden. Esa era una verdadera mentirosa de cuidar, pues cuando solo la conocia como Carrot Top, nunca imaginó que era una completa farsa adaptando un personalidad hecha a base de mentiras, sin embargo lo mas cercano a eso, fue que su sentido se lo advertia de un modo diferente, poniéndola incómoda cada que se encontraba con ella. Creia que tal vez era "muy dulce" para su gusto aunque se renegaba esa sensación que sentia hacia ella, pues no tenia bases para sentir repelo a Carrot, siendo de las chicas más estimadas entre la clase por su inocencia, hasta que todo cobró sentido cuando la..."secuestró".

Las chicas estaban solas en la sala, mientras esperaban con desespero el rostro de ese hombre, que sólo provocaba despertarles repugnancia y rabia, pero se contenían para el momento en que llegara.

-Las cosas se pondrán demasiado locas a partir de ahora- había resoplado Rarity ya desviando su mirada del televisor.

-¿Tú crees?- le interrogó Trixie irónica con un gesto angustiado, llamando mayor la atención de las demás -. ¡Trixie no sabe realmente lo que accedió a ese fénix por desesperada!- se desahogó con nerviosismo, sólo para resoplar sacudiendo la cabeza cerrando con fuerza los ojos -. Pero todo se veía tan perdido que dije "sí" sin pensarlo- abrió un poco los ojos manteniendo la mirada hacia abajo -. Ahora esa fénix está dentro de Trixie…pero al menos cumplió, ¿no?- dijo levantando la mirada hacia Las Rainbooms, asomándose una expresión de alivio -. Las ayudó y están bien…

-Estamos bien- corrigió Fluttershy con una suave sonrisa hacia ella.

-¿Entonces…eres como Sunset Shimmer?- preguntó Cherry torciendo el gesto, haciendo que Trixie la mirara encorvando sus cejas viéndola cómo la señalaba sin nada de sutileza -. ¿Tienes un bicho de esos reaccionando dentro?

-Gran elección de palabra, amiga- rodó los ojos Mistery mientras le palmeaba la espalda.

-Pero hablo en serio- insistió Cherry con preocupación -. ¿Ahora Trixie tendrá que lidiar con eso lo que sea que sea? ¿Cómo El Exorcista?

-¡Cherry!- regañó Mistery para ver cómo la cara de Trixie se ponía más tensa y pálida.

-Oh, cielos…- jadeó Lulamoon poniéndose más angustiada, abrazándose a sí misma.

-Ah…¡Lo siento! No quise…- se apresuró Cherry en compensar lo que dijo.

-¡Pero tienes razón!- la interrumpió Trixie -. Ese es mi sacrificio, supongo…- aspiró espantándose más para lanzar miradas a su alrededor -. ¡¿Y si pierdo el control?! ¡¿Si Trixie no vuelve porque Zephyr se apoderará de su cuerpo como le ocurrió a Sunset y se vuelva loca y ataque a todos?!

-Pero Zephyr no parece ser nada de lo que es el fénix en Sunset- se apresuró en decir Pinkie Pie para relajarla -. ¡Nos ayudó! Nos advirtió que debíamos enfocarnos en destruir ese amuleto que cargaba Shadow.

-No teníamos ni idea que ese amuleto era el fruto de todo ese control y poder que tenía- admitió Rarity.

-Más bien no teníamos idea cómo vencerla- exclamó Applejack -hasta que lo mencionó y nos dio tiempo reteniendo a Shadow para concentrarnos a la forma de reaccionar la magia de nuestros elementos en vez de tratar de salvarnos de cada ataque que nos lanzaba.

-No pudimos…hablar con Zephyr del todo bien- habló Rainbow con su mirada ensimismada -. No sé cómo está aquí, ni qué es y cómo supo lo que ocurría, pero sólo sé que sin sus lágrimas yo…- calló en seco mordiéndose la lengua mirando a un lado, con un ceño entre su rostro ciertamente acongojado. -. Nosotras…

-Lo sé- asintió Applejack mirándola con un gesto comprensivo y reflexivo, en serio lo cerca que estaban sus amigas de perder la vida y ella no quedaba atrás pues tampoco estaba nada bien, encontrándose en una carretera fuera de la ciudad, en medio de la nada.

Suspiró con la mirada al vacío. No sólo ella, sino las cinco que pasaron por momentos realmente de alto riesgo que vieron la muerte casi a un metro de distancia. Lyra, Cherry y Mistery se miraron entre sí con diferentes gestos interrogativos como preocupados.

-Oigan, deben contarnos en serio qué pasó hasta el momento que aparecieron frente al hospital- exclamó Lyra. -. En serio parece que fue algo…más fuerte de lo que normalmente están a acostumbras a lidiar…

-Aunque de por sí esta última amenaza fue algo más complicado de lidiar que otras veces- comentó Cherry.

-Pues…antes que nada- dijo Pinkie Pie para animar su rostro con una sonrisa hacia las tres -. Gracias.

-¿Eh?- dudó Mistery parpadeando.

-Sí, es cierto- reflexionó Fluttershy despertando de su ensimismamiento -. Ustedes impidieron que Shadow terminara entrando al hospital. La enfrentaron.

-Eeeh…no es que tuvimos grandes proezas…- comentó Cherry con una sonrisa tensa mirando a un lado -…si tardaban un poco más tal vez, ya saben, ¡Adiocito!- dijo mientras sacudía la mano como en despedida con una risita nerviosa desagradándole mucho la idea.

-Nosotras tardamos un poco en llegar mientras nos recuperábamos- le dijo Rainbow Dash -. Si no la paraban, de seguro atacaba todo el hospital.

-Ustedes la interrumpieron el tiempo suficiente a nuestra llegada para poner a salvo al resto de enfermos al enfrentarse a Shadow, aun si parecían en desventaja- dijo Applejack apreciando su intervención mientras sus cinco amigas veían con mucho afecto a tres de los cinco involucrados a esa intervención, frente suyo -. De verdad mostraron valor.

-Pues… ¿No somos amigas?- dijo Lyra un tanto apenada por la repentina atención con una delicada sonrisa -. Y las amigas se cubren las espaldas. Les cubrimos las espaldas. Y no podíamos permitir que atacara gente que no podían siquiera huir por su estado de salud.

-Ojalá y pudiéramos hacer más en ese momento- lamentó Mistery entre un suave ceño con una sonrisa de lado -, pero si sacamos fuerza para ir sin titubear a enfrentar algo, creo que fue inspirado por lo que ustedes han hecho más de una ocasión.

-Pues ustedes también han dejado una nueva inspiración en nosotras- respondió Fluttershy -. Que ahora en adelante siempre vamos a estar una para la otra como las amigas que somos ahora- sonrió con las demás, expresando gestos en acuerdo, intercambiándose entre todas las presentes miradas y sonrisas cálidas.

-¡Ay, carajo, como nos queremos mucho!- jadeó Cherry conmovida, empezando a vidriarle los ojos con un puchero haciendo que las demás pudieran compartir una primera risa por una típica reacción emotiva suya, rompiendo la tensión al menos un momento.

La cual se cortó de pronto cuando se abrió la puerta de golpe y entrara abruptamente un hombre de traje negro con ciertos pasos acelerados, pero firme y prepotentes, caminando sin perder tiempo el lado de enfrente de la mesa mientras hablaba.

-Disculparan la tardanza pero fui atacado por una de ustedes pero no creo que les interese los detalles- exclamó enseguida con voz clara y entonada a grave, colocándose frente al televisor para apagarlo y darles de una vez la cara, siendo reconocido por todas de manera inmediata.

-¡Tú!- exclamó Lyra con un ceño.

-Esperen un momento. ¡Eras uno de los agentes que nos atacaban para probarnos!- exclamó Rarity enseguida, contemplando con las demás con saña, al hombre de piel celeste claro, ojos turquesas y cabello rojizo frente a ellas.

-Como verán hubo ciertos cambios de órdenes- se limitó en decir sin mucho caso a sus intervenciones con una expresión impasible -. Cierto cambio de cargo- enfatizó posando sus manos sobre la mesa paseando su mirada enseriada a cada una -. Soy Devious Black y de hora en adelante yo soy el que hace y deshace órdenes por aquí. Mientras el anterior ordenó catalogarlas como amenazas y en definitivo alejamiento para terminar accediendo a rodar cabezas…- decía contemplando sin inmutarse como las caras de las presentes se ponían roja de la furia y removían sus manos formando puños -…yo, por mi parte, quiero protegerlas.

-¡En serio que quiero realmente oír explicaciones sobre eso!- exclamó Trixie profundizando su ceño. -. ¡Es decir! ¡¿Cómo de un momento para otro decidieron de MATARNOS a PROTEGERNOS?!- no pudo evitar gritar en ambas palabras.

-Porque he estado en todo momento durante su encierro en la agencia y no demostraron ser más que un grupo de jovencitas asustadas llorando y furiosas suplicando su libertad que una verdadera amenaza-contestó al ras de su pregunta -. ¿Pudieron matarnos? ¡Claro que sí! ¿Pudieron matar a la mujer que no dejaba de atacar? ¡También! ¿Pero que prefirieron hacer?- preguntó dejando una pequeña pausa para decir con mal resignación -. Salvarnos. Incluyendo a los agentes que las atacaba, teniendo razones de poner su vida sobre la suya, demostrando que bien podían contra nosotros, pero no, prefirieron sí, atacarlos pero cuidando no ser mortales- resopló sacudiendo la cabeza -. ¿Qué clase de amenaza es esa?

-¿Entonces por qué demonios nos querían matar?- rugió Rainbow levantándose de su silla de golpe.

-Alguien que respeto hace poco dijo una verdad- se limitó en decir, recordando a Ingenious -. Nosotros solo recibimos órdenes. Como en toda organización. Como en toda guerra. Como en toda batalla. Nos dicen cuál es el enemigo y sin inmutarnos a preguntarnos, sólo acatamos órdenes, caso contrario, es traición- levantó ambas cejas exhalando por la boca mientras se erguía -. Y no van a negar que es de dudosa reputación personas como ustedes pudiendo tener fuerza y habilidades que un humano común no puede hacer gracias a…- suspiró mal resignado con un gesto -...la magia. Pero…- dijo para encender la televisión de nuevo y contemplar imágenes de lo sucedido esta noche en mute -…ahora el "secreto" no solo lo sabemos la agencia ni su escuela, sino todo el mundo. Hay divisiones de opiniones. Unos a favor y otros en contra en los testimonios. Por eso las cité para llegar a un acuerdo antes de que cada una se reencuentre con su familia- terminó por decir para mirarlas y ver los rostros impresionados y esperanzadores de lo que acababan de escuchar.

-¿Es en serio?- preguntó Lyra con incredulidad.

-Él no está mintiendo- exclamó Applejack con la mirada clavada en Devious, impresionada que no hallaba ni una pizca de falsedad en todo lo que había dicho tanto él, como los agentes que la recibieron, tal como aseguró Bonbon.

-Pero eso del acuerdo me parece que es demasiado bueno para ser verdad- exclamó Rarity volviendo a su escepticismo.

-¡Eso es fácil de adivinar!- expresó Cherry cruzando sus brazos -. ¡De seguro no quieren que mencionemos donde estuvimos todo este tiempo ocultas por temor a cierta Agencia y lo que nos hicieron pasar! ¿O me equivoco?

-No, no se equivoca- dijo él levantando ambas cejas a su dirección para volver a enfocar su mirada en todas que se expresaban muy atentas con cierta sonrisa incrédula como si realmente se iban a callar -. Como dije, van a tener nuestro respaldo y lo necesitarán ahora que tendrán la opinión pública respirándoles el cuello. Sin duda se están llevando, por un extremo, la ovación de ser las "heroínas" de la noche. Pero por otro, existe el escepticismo y la verdadera pregunta de lo qué ocurrió y qué son ustedes. Van a recibir ovaciones, como achaques. Las querrán, como las odiarán. Pero teniéndolas protegidas bajo nuestro organización, podemos apaciguar su situación de una manera monumental que ustedes, solas no podrán. Tenemos influencias, conocimiento y seguridad que ustedes jamás van encontrar, así que les conviene aceptar que nos involucremos en ayudar mantener su buena reputación a la vez, que trabajamos juntos con la verdadera amenaza que sigue suelta como una de sus compañeras, Sunset Shimmer, si mantienen el anonimato de nuestra organización- expandió una ladina sonrisa -. Y claro, si no aceptan nuestro "cobijo", les deseo suerte de probar los hechos y actuaremos en total contra de ustedes dominando la influencia de masas para que terminen de vuelta a aislamiento aquí y se vean forzadas a trabajar con nosotros siendo catalogadas como las amenazas que previamente estaba destinado hacerse.

Un silencio rotundo quedó en la sala tras su intervención, todas contemplándolos con una furia retenida, en debate, pues en sí su ofrecimiento de ayuda, era también chantaje, una amenaza, solo escuchándose los pasos de afuera de la habitación.

-Eres un infeliz- fue Cherry quien dijo de manera airada entre todo el silencio y Rainbow asintió en su dirección.

-Me quitaste la palabra de la boca, hermana- exclamó cuando la puerta se volvió a abrir.

-¡No empiecen la fiesta sin mí!- exclamó Bonbon apareciéndose casi como invocada con un andar en un estilo de dureza y prepotencia.

Pero lo que más llamó la atención de todas es con quienes llegaban, provocando una inmediata sonrisa que cubrió medio rostro, especialmente en Las Rainbooms.

-¡TWILIGHT!- gritaron ellas con profundo alivio y algarabía, levantándose de prisa de sus asientos al contemplar a Twilight Sparkle cruzando la puerta, con una ropa sencilla similar al que ellas usaban, quien se sonrió casi al igual que ellas, preparada para recibir su típico abrazo grupal.

-¡Chicas, me da tanto gusto y alivio verlas!- exclamó Twilight recibiéndolas feliz sintiendo toda la calidez del abrazo de sus amigas humanas, lo que le hizo pensar inevitablemente en las suyas de Equestria en una retenida angustia de cómo estaría su reino.

-¡Querida, estás bien!- exclamó Rarity entre el abrazo.

-¡No sabíamos qué te había pasado!- agregó Rainbow Dash. -. ¡Sólo desapareciste frente a nuestros ojos!

-¡¿Dónde estabas todo este tiempo?!- interrogó Applejack, provocando que Twilight deshiciera su sonrisa para mirar a un lado, hacia Moon White, mirándolo que tensaba inevitablemente el rostro ante esa pregunta de la vaquera.

-¡Uh, Moon White está aquí!- exclamó Pinkie Pie mientras deshacían el abrazo, precipitándose a él agarrándolo del chaleco negro -. ¡Cierto! ¡Tú venías el lunes despúes del baile a continuar la investigación! ¡Te dejamos plantado!- recordó rápidamente para empezar a zamarrearlo -. ¡Lo siento pero es que no sabes la locura que hemos pasado!

-Pinkie, cálmate- le dijo Fluttershy apartando la fiestera de Moon White -. Apenas estamos entiendo todo y lo confundes. Apuesto que ni él lo sabe.

-…- enmudeció Moon White ofreciendo una pequeña forzada sonrisa sin poder evitar sentir esa culpa pesándolo mientras se pasaba las manos sobre su chaleco para desarrugarlo.

-Usted es… ¿La Princesa?- reconoció Devious a Twilight tras los datos de la fuente de los estudiantes sobre Twilight.

Las demás se abrieron paso mientras Twilight enfocaba su mirada en él.

-Reina- le corrigió, llamando la atención de sus amigas -. Hace poco fui proclamada como la Reina de Equestria, las tierras mágicas de donde se filtró magia aquí y en nombre de ella hago frente a los cambios y hechos que han ocurrido en su mundo, en una conjunta diplomacia que aspiro podamos llegar a un mutuo acuerdo que beneficie el bienestar de ambos mundos- aclaró y Devious la miró impasible mostrándose la sombra de incredulidad para resoplar y sentarse recién a la silla junto a él, resistiendo el dolor que sentía en consecuente de los golpes que le dio Bonbon pero se aguantaba muy bien entre la rápida revisión que tuvo.

-Esto es tan absurdo- suspiró y miró a Twilight -. Espero no ofenderla "majestad", pero tiene que reconocer que es realmente absurdo su origen- dijo para ganarse un ceño ofendido tanto de Moon White como de ella, pero Twilight tomó aire cambiando el gesto.

-Je- lanzó sin ganas entre su expresión seria -. Tengo mucho qué ponerme al día de un crimen cometido por ustedes en contra de mis amigas por lo que son y lo que alcanzó explicarme Bonbon camino acá.

-Para eso estamos aquí- le respondió para pasar su mirada a Moon White -. ¿Y ese qué cuento cuenta en esta historia?

-También soy de Equestria- respondió él mismo manteniendo su mirada firme hacia él -. Soy el que ha estado investigando los cambios mágicos de su mundo por pedido de la reina.

-Favor- corrigió Twilight mirándolo. Moon White bajó las cejas para inclinarse a su lado y susurrarle.

-¿En serio es momento de empezar a contradecirme?

-Dijiste "pedido", en realidad fue un "favor"-

-Pero era un trabajo en compensación al que perdí.

-¿Si era un trabajo entonces por qué no querías que te pagara? Dijiste que era un favor y por eso no querías un sueldo.

-…- se arrinconó y la miró con un ceño -. Basta.

-¡Ja! ¡Gané!- lo acusó.

-¿Terminaron?- exclamó Devious impaciente entre el cuchicheo de su discusión. -. ¿Dónde estaban ustedes? También la estábamos buscando a usted, reinita- exclamó hacia Twilight. -. Tengo informes de que usted estaba en el momento el día del ataque del baile. ¿Dónde ha estado todo este tiempo?

-En Equestria- aclaró ella, para todos -. Estaba en mi mundo, lidiando con mis propias amenazas. Es en mi mundo en donde está Flame- dijo viendo las caras confundidas de las demás al no reconocer ese nombre -. Flame es el espíritu de un lengendario fénix de fuego que ha nacido en el cuerpo de Sunset Shimmer.

-¡Lo sabía!- triunfó Trixie en reacción -. ¡Sabía que Sunset no era esa persona, se los dije!- celebró sacudiéndose de emoción entre el alivio de las demás de comprobar a ciencia cierta parte de lo que ocurría con Sunset.

-¡Quiero que hagamos una pausa aquí!- exclamó Bonbon con seriedad -. Antes de empezar a comenzar a entregar más información, debemos aclarar algunas cosas- dijo para mirar a Deviuos -. Déjame adivinar lo que quieres: seguridad a cambio de silencio- asintió -. Me parece razonable pero hay cosas que debemos aclarar. Número uno…

-No voy a…

-¡NÚMERO UNO!- reiteró elevando abruptamente su voz cargada, provocando que todos los presentes, a excepción de Devious, respingaran y abrieran los ojos asustados para mirar fijamente esa gélida y punzante mirada que Bonbon lanzaba entre la expresión endurecida e impaciente de su rostro tallado en piedra, emanando intimidación, que aunque no hizo inmutar a Devious, él la dejó hablar, tranquilo -. Nosotras no vamos a trabajar para ustedes. Porque son ustedes los que dependen de nosotras para manejar la situación mágica ocurriendo en la ciudad. Número dos: No van a darnos órdenes. Vamos a trabajar juntos. Organizar juntos y planear juntos. Nadie manda a nadie. Número tres: Van a dejar en paz a Golden Harvest y van a cubrir todos los gastos médicos del estado crítico de mi amiga, que fue torturada no solo hoy, sino todos estos años así que la dejan en paz. ¡Se quedará conmigo y no van llevársela a su cárcel de nuevo! ¡Y número cuatro: si se les llega ocurrir lastimar a cualquiera de los que están en esta sala…!- decía señalando a todos -. ¡Te voy a matar! ¡¿Oíste?! ¡Voy a matarte!- terminó por gritar a varias octavas para de repente su cuerpo brille y adapte su cabello largo seguido de patear contra la mesa con fuerza, la cual salió disparada violenta contra la pared impactándose contra ella y se rompiera la mesa en un estruendoso sonido que hizo hasta los agentes que custodiaban la puerta entrar de súbito armados.

Todos los chicos se quedaron petrificados de sorpresa con ojos expandidos a más no poder, sin siquiera mover ni un músculo, sí, intimidados e impresionados al ver su reacción y su semblante amenazante como el de un toro que no te arriesgarías a molestar o te encestará los cuernos. La mayoría ya la habían visto en modo intimidante en el pasado, lanzando perturbadoras amenazas, pero esta vez se llevó el premio, porque se escuchaba seriamente dispuesta en una amenaza, más bien promesa, pero que a su vez mostraba su disposición a pelear con dientes y garras, por todas ellas, a su manera, mostrando el cariño que ya habían formado en lazos, en especial por estas últimas semanas.

Lyra fue la excepción entre los demás, quien fue enseguida que se movió para llegar tras de Bonbon, quien respiraba bruscamente aniquilándolo con la mirada, para que Lyra rodeara sus hombros y con el otro brazo cruzara su pecho, en un abrazo de lado sin que Bonbon pudiera cambiar el gesto de amenaza como protector de su rostro.

-Hey, tranquila, calma- le decía Lyra en voz bajaba, sintiéndola muy dura pero con su abrazo y palabras trataba de calmarla -. No harás eso, Bonbon. No eres más esa persona…ya no- le dijo más bajo cerca de su oído, lo que hizo que Bonbon empezara a romper aquella expresión y su respiración se regule, al escuchar esas palabras, sin saber muy bien cómo tomárselas mientras deshacía su transformación.

-Protectora- habló Devious tras las demandas de Bonbon, sin apenas mostrar una pizca de haberse intimidado o algo, más bien soltó una sonrisa entre su expresión mientras hacía un movimiento de manos a los agentes que entraron para que se retiraran, obedeciendo de manera inmediata -. Eres el vivo reflejo de tus padres- dijo y Bonbon de nuevo petrificó el rostro haciendo a un lado a Lyra.

-No…no los metas a ellos- advirtió severa hiéndose adelante, defensiva, sólo para que Lyra la tomara de un brazo y la halara hacia ella.

-Cálmate, Bonbon- aconsejaba Lyra con tono suave pero firme a la vez.

-Más bien Sweetie Drops- exclamó Devious entrecerrando sus ojos contemplando a una aún colérica Bonbon para pasar la mirada a las demás, que lo veían fijamente. -. ¿Están de acuerdo con lo que acaba de… "sugerir" Sweetie Drops?- preguntó y ellas se intercambiaron varias miradas, para terminar asintiendo.

-Sí, así es- fue Applejack la que respondió con su mirar fija sobre la suya y captar cualquier mentira que se le saliera. -. A…excepción de la amenaza de muerte, claro- añadió lanzando una mirada Bonbon quién se limitó en lanzarle una rápida mirada también sin perder al menos su ceño.

-En ese caso también voy a solicitar algunas otras cosas- avisó paciente.

-Hacemos mucho callando el crimen que hicieron con nosotras- exclamó Trixie al ras.

-¿Y nosotros haremos poco con la lista que acaban de dar además de la seguridad y arreglar su buen nombre?- ironizó en una pregunta.

-Pues con tal de tranquilizar a la gente tras el caos ahora a su cargo, sí, cuidarían nuestro buen nombre para mantener el orden de su distrito- respondió la misma Bonbon.

-Hay algo que puedo destacar en mí, entre tantas cosas, y es la intuición- aclaró confiado -. Bastó observarlas, sea en la agencia o transmitidas en la televisión para saber de lo que son capaces de hacer y no. Claro que les repugna nuestra organización porque nuestro medio de lidiar con… las amenazas es distinta a la suya con lo que hemos recolectado información de testimonios de estudiantes y la obvia prueba es la de esta noche. Digo, exigieron inmediata atención médica a la persona que provocó todo el caos de esta noche.

-¡Ella no hizo nada!- clamó Fluttershy enseguida -. ¡Usaron su cuerpo para llegar a estos fines pero esa mujer es inocente!- agregó para que Devious se sonriera más de manera divertida.

-¿Ven? A eso me refiero- dijo para suspirar -. Es por eso que trabajar juntos será complicado pero quiero creer que no imposible. Tal vez con nosotros aprendan algo más dentro de su código de…Guardianas de la Armonía, ¿no?- se quiso asegurar levantando ambas cejas con un gesto.

-Pues el mismo mensaje va para ustedes- exclamó Rarity -. Pueden aprender algo de nosotros.

-¿Y cuáles son esas otras cosas a solicitar?- preguntó Rainbow con recelo.

-Una de ellas será que se dispongan a una rueda de prensa.

-¿Qué?- alcanzaron a corear.

-Es algo que tenemos que organizar- dijo en un hecho -. Saber contestar qué ocurrió, qué pasará, qué son, sin cundir el pánico puesto que han sido identificadas ya- explicaba moviendo las manos -. Para eso tienen que prepararse y son precisamente las Guardianas de la Armonía quienes responderán esas preguntas con todo ese espectáculo que hicieron. Mientras tanto en las próximas, vamos aclarar de una vez una alianza en el que ambos bandos podamos llegar a un acuerdo y trabajar sin molestar el trabajo del otro. Es pérdida de tiempo declararnos guerra como si ya no tuviéramos suficiente con qué lidiar. Pero debo advertir algo- miró a Bonbon que aún se mantenía defensiva con Lyra pendiente de ella -. Por más amenazas de muerte que me tiren- comentó para volver su mirada enfrente -. Lo que discutiremos lo mantendremos en un acuerdo entre la Agencia y ustedes, que si violan el acuerdo de confidencialidad- enserió más la expresión para estirar su brazo hacia los botones del televisor -. No nos andaremos en juegos y pagarán las consecuencias de un traidor y saben cómo terminan- dijo para presionar un botón en el que cambió la imagen de noticias, por lo que se veía una grabación en el que se alzaba un prepotente quejido seguido del estruendo de vidrios romperse.

Lo que veían, era la imagen del cuerpo de Golden siendo lanzada contra una de las paredes de vidrios en el cuarto de tortura. Enmudeciendo por completo la sala, la vieron caer entre los trozos vidrios, empapada entre temblores con su piel pálida, ya con moretones y muestras de agresión a la vista, sin apenas terminar de aterrizar sobre el piso cuando le encestaban un patada en seco en la quijada, que le hizo voltear el rostro a la vez que salpicaba sangre de su boca, pero entre su obvio mal estado, Golden buscó recuperarse entre el inevitablemente vencimiento de su cuerpo torturado, poniéndose en pie con la intención de responder.

-¡Veamos que tan bien te hicimos, Haverst! ¡Hasta cuánto aguantas!- se escuchó la voz que reconocieron del mismo hombre que las amenazaba por altavoz cuando estaban encerradas.

Sólo para ver cómo alguien más la tomaba por detrás, siendo este Devious Black, colocándola de rodillas al suelo en un arqueo de espalda que le hizo forzar su rostro en un contenido dolor mientras ese Superior cortaba la distancia para levantar un puño con una nudillera de acero puesto y hacerla recibir un golpe certero en la cabeza que la venció hacia abajo, viéndose al segundo siguiente la sangre corriendo a un lado seguido de propinarle una patada en pleno vientre, haciéndola escupir más sangre por la boca y salir quejidos presionados del propio esfuerzo de no querer expulsarlo, aunque a esas alturas parecía inevitable.

-¡Bonbon!- exclamó Lyra de repente reteniendo de los brazos a Bonbon que tuvo la intención de tirárselo encima, furiosa, invocando su magia para zafarse de ella pero a la vez Lyra invocó su cuerno y la iluminó, reteniéndola con su magia, petrificándola.

-¡Basta! ¡Es suficiente! ¡Entendimos lo que quiere decir! ¡Quítelo!- exclamó Cherry parándose de golpe de la silla en un temblor de sus manos al ver el crudo video, casi a la vez de la reacción de Bonbon, mientras el resto se habían quedado helados, horrorizados tremendamente consternados y conmovidos.

-Pero se pierden la mejor parte…- bufó en lamento Devious para aún así apagar el aparato.

-¡¿Qué no se arrepiente o siente remordimiento por el grado crueldad sobre alguien?!- interrogó Twilight completamente indignada caminando un par de pasos hacia adelantes.

-Rosa es una rosa es una rosa es una rosa - exclamó Devious sin inmutarse en referencia un popular poema para decir con más obviedad; -. Traidor es un traidor es un traidor es un traidor.

-¡¿Podría al menos… guardar respeto?!- interrogó Applejack con severidad sintiendo el corazón estrujado mientras el resto no podían dejar de expresar esa defensiva ardiente contra él.

-Trataré- le sonrió con hipocresía para su mal gusto.

-Son unos monstruos...- exclamó Fluttershy con sus ojos vidriosos, no siendo la única, mirando con desprecio a Devious, quien le dio la cara sin borrar la sonrisa.

-Solo si no cumplen con su lealtad y supongo que no tendré que preocuparme de eso- paseó su mirada -. ¿Cierto?- interrogó para ver cómo Bonbon seguía resistiéndose a la petrificación de Lyra, con una mirada de profundo desprecio. -. Controlen a la hiena para poder continuar con esto después de la breve aclaración.

-Bonbon, por favor, detente- le decía Lyra concentrada en su retención.

Pero Bonbon lo único que podía pensar era que mientras estaba dormida, atada en su cama, sí, pero a salvo en casa, Golden había sufrido horas de tortura.

Se suponía que las dos recibirían las consecuencias. No una. Y eso la enfurecía, porque estando libre, debía haber ido en su ayuda. Ese era siempre su promesa, y lo hizo, pero demasiado tarde. Aún tenía la imagen de Golden completamente ida de dolor concentrado en su cuerpo, apenas enfocada en la realidad, aunque sospechaba altamente que la habrían drogado para entorpecerla, cosa que explicaría como se dejaba tal marioneta golpear entre dos sin reaccionar rápido a sus ataques. Era un verdadero milagro que Golden realmente haya aguantado tanto con todas las dolencias que la aquejaban. Y solo la enfurecía saber que realmente, la habían hecho bien, para recibir tanto dolor.

Y no sólo hablaba físicamente.

Entonces dejó de luchar. Porque sabía que ahora no era el momento de saldar las cosas, y se tranquilizó sin prestar nada o poca atención de las demás de su intención de tranquilizarla, pero no cambió la mirada defensiva sobre el cómplice de tortura de su compañera, de su amiga. Y así retomaron de vuelta la discusión de un acuerdo.

Las horas pasaban.

Algunas voces se alzaban. Cambiaban de opiniones. Una nueva pelea. Otra coordinación. Sin duda, una de las noches más ajetreadas de sus vidas hasta ahora, pero alrededor de las cuatro de la mañana, habían llegado a un mutuo acuerdo tras casi cinco horas de negociación y explicaciones por ambos lados.

-Para levantar la reunión, solo una cosa más- avisó Devious, provocando que el resto resoplaran con mala gana pero atentos cuando el hombre metió su mano dentro del saco que vestía para mostrar lo que parecía ser un brazalete en forma de aro que al colocarlo sobre la nueva mesa que se dispuso, sonó tosco el aterrizaje, mostrando del resistente material del que estaba hecho.

En el segundo que lo había colocado, Bonbon lo reconoció haciendo un gesto.

-¿Es un chiste?

-No veo a nadie reírse para que lo sea- comentó Devious inmutable para abrir la boca y explicarse, pero devolvió la mirada a Bonbon -. A ver. Mejor cuenta el chiste tú, a ver qué tan gracioso lo ven viniendo de ti- le cedió el habla con tranquilidad y Bonbon hizo una amonestación de fastidio y levantó la mirada hacia todos.

-Lo que ven aquí es un brazalete que rastrea la ubicación del quien lo use, emanando emisiones de su locación y movimiento las veinticuatro horas del día. Con él también se puede comunicar entre sí con el comunicador y bocina a un lado de este y tiembla en vibración cuando se va a emitir un mensaje, pero una vez puestos, no podrán ser retirados, el seguro solo se desabrochará con un código enviado desde el emisor principal.

-En este caso yo- sonrió Devious sosteniendo el brazalete entre sus manos -. Quiero que lo usen y terminamos por ahora.

-Definitivamemte no- exclamó Rainbow Dash.

-¡También me opongo!- dijo Rarity -. ¡Es violar nuestra privacidad!

-El brazalete o espías que sigan sus movimientos de cerca- condicionó sereno pasando el brazalete de una mano a otra -. Ustedes eligen.

-¡¿Por qué rayos necesitan saber donde estamos todo el tiempo?!- se quejó Trixe.

-Seguridad- se limitó en decir para detener su juego de manos con el brazalete y prestarles mayor atención -. Además acordamos que no iban a transformarse deliberadamente frente a los demás sin motivo de emergencia. Esto es...solo un seguro a su palabra. Si lo hacen, lo sabremos y querré un argumento inmediato del por qué de su transformación, más vale no siendo para andar impresionando con trucos por allí- al decir esto, la gran mayoría concentró su mirada en Rainbow Dash.

-¡¿Qué?!- se quejó ella con un ceño.

-¿Por qué intuyo que lo usarán para estudio?- habia hablado Moon White con seriedad -. Con todo y acuerdo eso no los limita a querer saber con quienes están tratando aunque no los considere amenaza- se explicó viendo a Devious pasar su mirada a él detenidamente mientras seguía hablando -. Somos su objeto de estudio también entre los huecos de la lógica que aun no pueden explicar ni pronosticar una completa seguridad a su gente y como he entendido su misión es...salvaguardar el orden, querrán conocer más de lo que están dispuestos a proteger pero a su vez, no perder la oportunidad de adelantar su trabajo de protegerse de ellos para no mostrar su vulnerabilidad como sucedió hoy.

-No voy a negar ese interés- coincidió Devious atento a su comentario -. Y es una buena intuición que viene de un...investigador de magia, ¿no?- aseguró mientras asentía -. Pues como tal, espero que en serio nos colabore tanto como la...reina- dijo pasando su mirada a Twilight -con nosotros con este caos de la magia de donde son oriundos, brotando como virus al azar.

-No es al azar- replicó él negando con la cabeza -. La magia se atrae al portador compatible y se adapta a él.

-Ninguno esperaba lidiar con la responsabilidad de obtener cierto poder- aportó Twilight, incluyéndose, mientras pasaba la mirada a todos -. Pero por una buena razón ha de ser y ha sido siempre en defensa y protección por los demás- dijo con un tono más pesado entrecerrando sus ojos en dirección a Devious. -. La solución no se halla en desha…

-Bueno. Eso- cortó Devious el discurso de Twilight con poco interés virándole la cara. Ella concentró su ceño mostrándose frustrada con un gruñido poco audible-. Queremos que deje de pasar eso de más personas con magia y creo que todos estamos de acuerdo con eso sino queremos más caos brotan…

-Bueno. Eso- lo interrumpió Moon White a él usando un mismo tono de desinterés, tal como Devious lo usó con Twilight, respondiendo en desquite a la vez que manifestaba su comentario -. No será posible, ¿Sabes? Es como detener el viento...- dijo levantando una ceja, explicándose -. La magia está en constante movimiento ahora que el lugar en el que se concentraba, en este caso la escuela, se destruyó no solo por el incendio, sino toda esa vibra negativa levantándose contra el ambiente de amistad entre compañeros que lo sostenía. Puede que la haya obligado a esparcirse en donde adaptarse y estos cinco o seis criatu...personas, con una en el hospital, hayan sido portadores de esa magia tras perder la esencia que lo mantenía en un solo lugar- sacudió la cabeza -. No se puede detener. Lo teoricé con anterioridad- dijo mirando a las rainbooms -. Al final la magia sí se esparció fuera de la escuela, a la ciudad, pero se adapta de manera lenta como todo este tiempo tuvo que pasar para que reaccione en ustedes.

-¿Entonces de aquí a un año habrá nuevo brote?- preguntó Devious en deduccíon con seriedad.

-Lo más probable, sí- torció el gesto -. En realidad tal vez antes. Esta magia no se atrae a cualquiera…- decía reflexionando con un gesto mientras se ensimismaba.

-Funciona como algo que debe…ganarse- reaccionó Twilight abriendo un poco los ojos.

-Sí…es verdad- asintió él, aun reflexivo pasando una mirada atenta alrededor de todos los que pudieron atraer y adaptar la magia para detenerse en Trixie en especial. "¿Por qué Trixie precisamente atrajo y adaptó el de un… fénix?".

Cientos de preguntas asaltaban su mente con buscar entender la magia de este mundo, entre una con foco especial, dejándolo suspirar en contrariedad en un parpadeo rápido.

-Excelente...- asintió Devious lentamente con ironía pero a la vez contrariado con lo que se vendría encima. Suspiró lanzando el brazalete a la mesa. -. Usenlo o no hay acuerdo. Los quiero a todos a la mano- levantó la mirada con profunda seriedad –en especial si algo vuelve a suceder como hoy.

-Aun no creo...- decia Flash pero Devious se levantó de golpe de su silla.

-No me importa. Se ponen los brazaletes o ahora mismo me ocupo de denunciarlos como personas no gratas- advirtió en amenaza real, completamente enseriado.

Una nueva discusión se levantó pero al final y con resignación, los brazaletes fueron colocados en cada uno. La idea de ser monitoreados no les agradaba en lo absoluto, pero por otro lado, la sencillez e inmediatez de comunicarse de forma directa para cualquier emergencia entre ellos en cualquier momento les era muy útil y conocer lo que harían la agencia.

Uno de los detalles a reflexionar que, aunque la agencia no podía enfrentar a alguien poderoso como lo fue Shadow Light, muchas vidas se salvaron al evacuar calles, patrullando y rescatar civiles. Era un especie de trabajo en equipo sin quererlo que Devious permitió, tras ordenar el alto al fuego contra ellas para que puedan defender sin preocuparse de tener cuidado con francotiradores y se concentraron más en custodiar y proteger a la gente dentro de lo que podían hacer, lidiando con el pánico levantado.

Este Superior tenía cierta canallería, sí, pero que era más racional e intuitivo que el anterior, lo era. Aun asi no bajarían la guardia con él, cosa que sabían que él tampoco bajaría, en un trato basado en de alguna forma u otra, se veian resigmadamente necesitados del otro.

Finalmente podían respirar ciertamente calmados con el acuerdo que mantuvieron con la agencia, pues aún tenían otras qué enfrentar, no sólo la opinión pública, sino aun los pendientes alrededor de la amenaza mágica, de las cuales Twilight no había mencionado para nada aquella que se hallaba en Moon White. Fue algo que se guardó para sólo lidiar con sus amigas. De todas maneras con el acuerdo, estas personas no parecían querer aventurarse a nada que sea un riesgo. Por lo que terminó guardándose esa información y no perjudicar a Moon White.

Pero por ahora, lo que todas más deseaban en este momento, era ver los rostros de sus seres queridos como el bálsamo que necesitan y sin duda, descansar algo para lo que sería la rueda de prensa de mañana al mediodía.

-Hum, esta cosa es algo pesada- se quejó Rarity con molestia viendo el brazalete que por impulso se bajaba hasta el borde de su mano para agregar entredientes:-, y nada glamuroso, claro está.

-¿Está mal que diga que me gusta como se me ve?- le preguntó Cherry a Mistery mientras se miraban los brazaletes.

-Supongo que no es muy diferente a los accesorios que usamos de nuestro estilo...- fue lo que contestó la pelimorada, en acuerdo.

-¿Te encontrarás con tu madre o irás directo al hospital?- le había preguntado Lyra a Bonbon entre la organización de los autos para ser llevados a una casa en específica.

-La llamaré- se limitó en decir Bonbon aun mostrándose nada relajada, muy contrariada -. Ella me necesita, Lyra- le dijo con voz más pausada, sabiendo que se refería a Golden -. No puedo abandonarla.

-Ahm pero tal vez deberías llamar a un familiar… - se involucró Fluttershy al estar cerca de ellas -…para que sepan lo que ocurrió con Golden, digo, deben est…

-¿Es en serio?- preguntó Bonbon con inexpresividad para suspirar con resignación -. Claro que es en serio- se dijo a sí misma para mirar con atención a Fluttershy-. Golden no tiene familia. No tiene a nadie dentro de lo que se puede decir que pueda estar angustiando su regreso a diferencia de nosotras. Sólo me tiene a mí- suspiró con la mirada al vacío, sin poder evitar cierta tristeza, sin darse cuenta que había llamado la atención de las más cercanas que rondaban por ahí -y eso es porque fui su pareja de misión, caso contrario...- volvió a suspirar -. Soy su única amiga.

-Ehm…- escuchó Bonbon una nueva voz involucrándose, que la hizo levantar la cara hacia donde provenía esa voz …creo que te equivocas, Dulzura- le dijo Applejack manteniendo una sonrisa levantada -. Creo que Golden en las últimas semanas hizo algunos amigos por aquí- dijo para ver cómo Bonbon contemplaba todas las sonrisas de las rainbooms y demás, dándole la razón a la rubia.

-Tal vez no tenga la mejor personalidad del mundo…- decía Mistery.

-cofcofnolatienecofcof- interrumpió Rainbow para ser codeada por Rarity pero la peliarcoiris sonrió entre unas pequeñas risitas -. Pero a pesar de lo que es, no es una mala persona, puede ser divertida con ese raro humor y en serio admiro mucho lo que hizo por nosotras. No cualquiera arriesgan su vida como lo hizo ella y tú, para ponernos a salvo.

-¡Es lo que hacen los verdaderos amigos!- aportó Pinkie Pie contentísima.

-Aunque tenga un modo peculiar como tú, de demostrarlo- rió Applejack un poco haciendo que Bonbon torciera los ojos pero esbozando una pequeña sonrisa. -. Así que por favor, avísanos cuando salga de Cirugía y sepas algo- agregó la rubia con voz más suave y Bonbon asintió en promesa.

-¡Drops!- escuchó Bonbon que la llamaron, para que ella adaptara una expresión dura en su rostro de nuevo para darse la vuelta y ver a Devious Black.

-Tú aún no te vas- advirtió con seriedad. -. Aún tenemos cuentas que saldar contigo.

-¡Ah, no!- intervino Pinkie Pie colocándose delante de Bonbon con un ceño expandiendo sus brazos -. Ella no se queda sola.

-¡Creí que todo ya estaba acordado!- reclamó Cherry.

-¡Que dejarían en paz a Golden y a ella es parte del acuerdo!- recordó Rarity con severidad.

-¡Así que no nos vamos sin Bonbon, o Sweetie Drops, o como quieras que quieres que te llamen!- dijo Rainbow Dash.

-¿Qué rayos hacen?- reclamó Bonbon con un ceño para sentir una mano sobre su hombro y ver una sonrisa de Lyra.

-Ahora tienes muchas personas que darán la cara por ti como lo hiciste por ellas, Bonboncito. Acostúmbrate- le dijo divertida y Bonbon deshizo el ceño para regresar su mirada enfrente y ver a todas ellas delante de ella, cubriéndola.

-¡Eres nuestra amiga!- chilló Pinkie abrazando de golpe a Bonbon, haciéndola expulsar aire de la boca quitándole la respiración mientras Pinkie volvía su mirada a Devious -. ¡Parte del acuerdo era que cualquiera situación que compete a una de nosotras, es una situación que compete a todas!- chilló y Bonbon hizo un terrible gesto de fastidio por el aterrizaje de su voz chillando cerca de ella.

-Como sea que quieran- exclamó Devious aburrido para asentir y enfocar su mirada en Bonbon que apartaba a Pinkie para recuperar el aire y se destapaba un oído -. Muy bien, Drops. Solamente quería ahorrarte el susto cuando llames a casa y nadie conteste, porque tu madre no estará.

-…- enmudeció Bonbon transformando su expresión con una profunda seriedad -. ¿Qué le hicieron?- interrogó con voz hosca, volviéndose dura de nuevo y las demás podían ver venir un nueva amenaza.

-Bonbon, descuida, estamos contigo- exclamó Trixie para mirar con aspereza a Devious.

-Fue enviada a una misión- dijo él sin preámbulo ni inmutarse -. Una misión en una situación de conflicto armado y no tiene fecha de regreso como consecuencia de haber dejado escapar a su hija para ayudar en el escape de las fugitivas- decía.

-…- se mantuvo callada Bonbon con su mirada concentrada a sus expresiones cuando sintió la cercanía de alguien juntándose más a ella, haciendo miré a un lado su cabeza y se encontrara con Applejack. Sólo le bastó la expresión de la rubia antes de que abriera la boca para contestar –Tú…- gruñó ella regresando su mirada en Devious -. ¡Me estás mintiendo!- gritó furiosa mostrando los dientes -. ¡¿Dónde está Ingenious Force?! ¡¿Dónde está mi madre?!- demandó ella, siendo agarrada enseguida por las chicas al ver que de nuevo parecía querer aventársele encima.

-Tú nos servirías de mucho- comentó Devious mirando a Applejack, quien lo miró de vuelta con severidad con un entrecejo, sólo para verlo mirar de vuelta a Bonbon, quien esperaba conteniendo furia, tratando de en serio no molerlo a golpes -. El antiguo Superior está muerto…

-¡Me importa muy poco él! ¡Sólo quiero saber qué hicieron con mi madre!- lo interrumpió sin perder la calma.

-A eso voy- respondió impasible -. Él murió en una explosión en la Sala de Control con otros cincuenta agentes aproximadamente- dijo para hacer una breve pausa y añadir: -. Tú madre lo mató. A todos. Sólo muerto, ustedes estarían a salvo, porque sabía que yo era el sucesor y confiaba en que tenía mejor intuición en la perspectiva de la situación- contó viendo la atenta mirada de Bonbon -. Ella fue un kamikaze, Sweetie Drops. Se reventó y arrastró a todos con ella a la muerte- soltó de una buena vez.

Y el tiempo se detuvo.

No sólo para Bonbon, sino para principalmente las que fueron encerradas por la agencia, al tener que escuchar que la madre de Bonbon no sólo había tenido una muerte, sí, horrible, cometiendo una forma de suicidio, por poner a salvo no solo a su hija, sino a las demás.

Las miradas no se hicieron esperar para depositarse enseguida a Bonbon inevitablemnte, quien quedó muda sin apartar la mirada de Devious mientras las que la sujetaban la iban soltando lentamente.

-Está diciendo la verdad, ¿cierto?- fue lo que salió de la boca de Bonbon para asegurarse, mirando de vuelta hacia a Applejack, quien respingó un poco y curvando sus cejas con mucho pesar, le asintió.

-Lo siento, Bon…

-Ya perdí suficiente tiempo- la interrumpió de golpe sin mostrar expresión alguna -. Debo ir al hospital ahora- exclamó caminando con rigidez para ser la primera en salir de allí.

-Déjenla- dijo Lyra al ver el ademán de las demás de hacer algo -. Por ahora…dejémosla…- agregó sintiendo preocupación y lástima por su amiga.

Para estas alturas, el clima había retornado a su temperatura normal.

El sol del amanecer apenas estaba levantándose, iluminando las calles que estaban aún mojadas por la nieve derretida en el lapso de la noche más larga en las que muy escasos pudieron pegar el ojo.

En diferentes autos de aspectos normales sin nada qué destacar, los jóvenes con la magia estaban siendo trasladados en un mismo lugar, resguardados por autos similares pero que eran de la propia agencia en protección.

Sabían que por ahora, estar cada uno en su casa no sería la mejor opción dado a la conmoción levantada de que sus identidades habían sido reveladas en la transmisión de los canales que dada a la emergencia, sus rostros fueron descubiertos con la grabación en vivo que transmitieron y ya sus rostros habían sido bastantes vistos antes, con su desaparición en el trágico incendio de Canterlot High.

Por ello estarían resguardados por el momento todos en un mismo sitio. Y qué lugar con espacio suficiente para todos, que la mansión en la que vivía Trixie Lulamoon.

La propia Trixie había ofrecido su casa como el lugar para que todos puedan estar el tiempo necesario y para la preparación de la rueda de prensa en algunas horas siendo la propiedad completamente rodeada de altos muros de piedra y segura, aunque incluirian rondas de seguridad para no permitir la entrada a prensa o cualquier otro intruso. Pero lo que sin duda se llevarían la dicha, era que en la mansión de Lulamoon ya se encontraban aguardando sus familiares tras ser notificados por la "policía" a dónde serían trasladadas por seguridad y fueron por ellos para trasladarlos a la mansión.

Cuando los autos empezaron a estacionarse frente a la gran casa, todas salieron disparadas del auto sin poder retener la algarabía de volver a ver su familia, siendo recibidas eufóricamente en abrazos.

-¡Oh, mi manzanita! - decía en llanto la abuela Smith -.¡Creí morir sin poder volver a verte de nuevo!- hablaba cubriendo por completo a Applejack en un apretado pero caluroso abrazo mientras Applebloom y Bicmac no quedaban atrás, también viendo lugar para abrazarla entre todos, confundiendo entre sí sus lágrimas y comentarios de alivio y cariño.

-Familia…los extrañé tanto- contestó ella muy conmocionada con una enorme sonrisa entre el fuerte vidriar de sus ojos, atrapada entre los abrazos, perdiendo la lucha contra las lágrimas al sentir de vuelta aquella calidez que sólo su familia podría entregarle.

-¡Lo siento por preocuparlos, sé que no fue nada divertido!- lloraba a mares Pinkie Pie en escándalo abrazando de golpe a sus padres y sus hermanas a la vez, quien sabe cómo. -. ¡Jamás he visto tan emotiva a Maud!- agregó llorosa en su chillido lanzando una mirada a la impasible mirada de su hermana mayor.

-No pude escribir poesía de roca desde que desapareciste. Fue terrible- dijo Maud con inexpresividad en un parpadeo lento.

-¡Lamento haberte destrozado el espíritu!- chilló Pinkie llorando mientras apretaba aun más fuerte a toda su familia casi ahogándolos ya.

-¡Papá!- exclamó Cherry buscando entre toda la gente a su padre.

-¡Cherry!- escuchó su voz y ella se volteó expandiendo una enorme sonrisa ya llorando al contemplar a su padre precipitándose a ella.

-¡Oh, papi, papi!- se le salió salir con voz quebrada presa de la emoción como toda una niña de papá consentida mientras salía corriendo hacia él hasta que se encontraron dándose un abrazo que alcanzó él a levantarla un poco. -. ¡Lo siento! ¡Dije volvía a medianoche del baile y…te hago esto!

-Cerecita...- la llamó por su apodo con voz fina -…creí que también te iba a perder...- lamentó haciendo referencia a la muerte de su esposa, entre su alivio mientras la abrazaba con más fuerza.

-¡Ya no odio ese apodo! ¡Dime Cerecita cuantas veces quieras frente a cualquiera!- exclamó ella sin poder dejar de llorar -. Y no me iré a ningún lado, papá. No te dejaré...- lo calmó cerrando sus ojos mientras expandía una sonrisa restregando su cachete sobre su hombro, infinitamente aliviada y protegida.

-¡Lyra, por todos los santos!- jadeó su tía mientras la presionaba entre sus brazos para apartarla un poco con un rostro profundamente preocupado a la vez emocionada de verla-. ¡¿Dónde has estado?! ¡¿En qué locura te has metido?!- interrogó sólo para que Lyra sea abrazada por su tío esta vez.

-Por ahora…no hablemos de eso…- dijo él sin dejar de abrazar a Lyra, acariciándole la cabellera.-. Estábamos tan preocupados…- le susurró para sentir ahora a su tía abrazando de nuevo, estando los tres en ese abrazo.

-Los quiero…padres…- murmuró Lyra, haciendo que ambos adultos abrieran bastante los ojos y puedan ver la vidriada mirada de Lyra sonriendo. -. ¿Puedo decirles "papá" y "mamá"?- preguntó descomponiendo más el rostro -. No solo por decirlo y ocultar la verdad por vergüenza…en serio los quiero como mis padres y ustedes lo son sin importar lo que diga un papel…porque más bien lo dice el corazón…- jadeó fuertemente mientras sus tíos expandían una sonrisa y la volvían abrazar.

-Sabes que siempre te hemos amado como nuestra hija, Lyra -exclamó su tía emocionada intercambiando miradas con su esposo, igual de emotivo.

-Claro que puedes llamarnos así- dijo él en ese lapso de enorme felicidad, devolviendo el abrazo.

Trixie Lulamoon había sido de las ultimas en salir del auto, viendo ya a todas sus amigas que habían tenido que verse obligadas a alejarse de su familia sin poder decir dónde, al fin en brazos de la gente que más quiere.

Por alguna razón, Trixie se encontraba sumamente nerviosa. Le latía muy fuerte el corazón y tenía frías las manos que jugaba con sus dedos entre sí, empezando a caminar lento mirando por todos lados a cada una de sus amigas hablando con sus familiares, algunas aun abrazándose e intercambiando miradas, cuando a distancia, vio a su padre.

No solo a Serverus Lulamoon, sino también su madre, Magical Smile, ambos nombrándolas, desesperados. Su mamá con una mano al pecho y su padre abria y cerraba las manos, reconociendo que era un tic nervioso en él.

Por alguna razón, aunque fueron segundos, Trixie quedó paralizada contemplándolos con sus ojos bien abiertos, como grabando esta imagen para la prosperidad, porque no los veía así de cerca uno del otro, sin gritarse, reclamarse o mirarse mal con gestos evasivos, desde que era pequeña. Estaban compartiendo el mismo espacio y respirando el mismo aire sin ninguna intención de tener la oportunidad de proclamar sus graves diferencias.

-¡Trixie!- fue Magical Smile primero en encontrarla con la mirada, mientras agitaba una mano hacia su exesposo -. ¡Serverus! ¡Ahí está Trixie!- avisó para precipitarse directo hacia ella, siguiéndola de inmediato su padre.

Trixie aún se mantenía ahí petrificada, no pudiendo ser capaz de mover un músculo, pero entre más se cortaba la distancia que recorría sus padres para llegar a ella, su corazón se aceleraba ansiosamente y sentía fabricar lágrimas enseguida, sólo para recibir al mismo tiempo, un abrazo de las personas que la procrearon.

Sus rodillas no pudieran más y Trixie se cayó al suelo arrodillada, llevándose consigo a sus padres que por nada del mundo rompieron el abrazo, cubriéndolo cada uno por un lado, atrapándola entre ellos, sintiendo los sonoros e insistentes besos de su madre a un lado del rostro de Trixie mientras la cabeza de su padre estaba posada sobre la suya juntándola en su pecho.

-¡Mi tan adorada y hermosa Trixie! ¡Mi gran y poderosa ilusionista!- decía Magical presa de entusiasmo -. Estás aquí, tesoro. Oh, Trixie. Estábamos tan angustiados. ¡Hasta detectives contratamos!- dijo para corregirse y mirar hacia Serverus: -. Más bien fue tu padre quien los contrató- aceptó con una pequeña sonrisa de agradecimiento -. Hizo más que eso para mover cielo y tierra para recuperar a nuestra hija. A nuestra Trixie.

Trixie no podía emitir ni una sola palabra.

Estaba completamente emotiva, pero aún así, algo retenía todo ese momento. Por lo que levantó su cabeza hacia ellos, con cejas curvadas en angustia entre su vidriada mirada, para enfocar más la vista a su padre, que tampoco podía decir mucho. Tal para cual.

-Y-yo…-tartamudeó con un horrible nudo en la garganta -…yo…no…Trixie no es un monstruo…- dijo entre su nerviosismo, lo que Serverus captó al instante.

*Flashback*

"-¡Sunset Shimmer no es lo que crees!- había dicho Trixie defendiendo a su amiga cuando su padre vio el video de seguridad de la Casa de los Espejos -. ¡Ella y sus amigas han defendido la escuela de otras amen…!- se mandó a callar con los ojos desorbitados.

-¡¿Cómo?!- explotó -. ¿Hay más como ella? ¡¿Cómo?! ¡¿Qué?! ¡No entiendo cómo pueden…!- decía ido de la indignación. -. ¡No, esto es un peligro para nuestra ciudad!

-¡Padre, escúchame!- suplicaba.

-¡Hay que hacer algo! ¡Deben deshacerse de ellas!

-¡NO!- gritó pisando con fuerza el piso con un pie -. ¡No voy a permitir que destruyas la vida de mi mejor amiga!

-¡¿Mejor amiga?!- había bramado -. ¡Beatrix, por favor, ¿Qué tienes en la cabeza?! ¡Eso es un monstruo! ¡No es tu amiga!".

Los ojos verdes de su padre miraron fijo a la angustiosa expresión de su hija, profundamente temerosa, de que ahora con magia…la terminaría por rechazar por completo. Él, como gran parte de la ciudad, habían visto a todas esas jóvenes con peculiares y vistosas apariencias, casi muriendo de la impresión de ver entre ellas, a su hija, con esa luz del fuego cubriéndola y alas expandidas.

Magical tenía su mirada de Trixie a Serverus, sabiendo que había algo ahí que inmiscuía a los dos, no interviniendo al acto, sólo para sentir cómo Serverus pasaba a Trixie enteramente a sus brazos, cubriéndola en un abrazo entero e individual

-Eres mi hija, mi única hija que regresó a casa- le contestó a él para ella sola -. No vi un monstruo… lo que vi fue a un ángel- fue lo que bastó decir para que Trixie empezara a sonreír y respondiera enseguida el abrazo mientras sentía sus lágrimas recorrer sus mejillas -. Te quiero, Beatrix.

-Yo también- se le ocurrió decir en un susurro fuerte entre el abrazo mientras Magical los dejaba, aunque esperando impaciente recibir un buen abrazo como ese también.

Pero ese emotivo y conmovedor encuentro que tenían todas con sus seres queridos, terminaría cuando empezarían a dar explicaciones.

-¿Primer viaje en auto, eh?- preguntó Twilight con cierta diversión para romper el silencio, sentada en la parte trasera de un auto con Moon White -. Yo estaba ansiosa cuando entré a ese auto largo para ir al baile de otoño…creo que se llamaba limónsina, ¡Limosina!- se corrigió enseguida levantando una sonrisa para ver que Moon White la miraba y le asintió forzando una sonrisa entre su rostro contrariado para regresar su mirada hacia la ventana.

Twilight suspiró desprendiendo su intención de animar un poco la tensión, hasta para ella misma, cosa inútil para pensar en lo que intentaría Moon White hacer ahora y la presión que recaía en él.

Entonces el auto se detuvo enfrente de los restos del edificio de lo que fue alguna vez la escuela Canterlot High.

-Veamos cuánto pueden sorprenderme ahora- exclamó Devious saliendo del asiento del copiloto en el mismo auto mientras se abría la puerta de la parte trasera y salían Moon White de un lado y Twilight en el otro.

Ambos cruzaron la enorme entrada de césped, que de lo verde que era, ahora estaba amarillo y seco, hasta con restos de basura, apenando mucho a Twilight como realmente había quedado hecho nada de lo que fue esa escuela en el que creó momentos buenos como decisivos, aprendiendo más de sí misma pero a la vez, preguntándose más cosas por cómo reaccionaba la magia aquí, tan diferente de la de su mundo.

Detuvieron su andar cuando llegaron enfrente de la estatua del caballo, sin poder evitar contemplarlo un momento, pensando tantas cosas a la vez, el cómo el portal que se abría en su base dio rienda suelta un cambio que al final, afectó a los dos mundos, cosa que Twilight en primer lugar quiso impedir al cruzar por primera vez el espejo, sin contar que la magia expedida de la corona se quedó aquí aun sin ella, adaptando una nueva forma de magia basándose aun así en su misma fuente de poder que la hacía reaccionar: la amistad. Aunque no sabían con que ahora se había expandido a otro ambiente, podría adaptarse a otras formas no tan…positivas.

Sin decirse nada, Moon White concentró su mirada en la base de la estatua, en el frente en donde se abría el portal, para colocar su palma abierta sobre ella y cerrar los ojos.

Twilight sólo podía estar ahí, empezando a sentir el ritmo de su corazón acelerarse en esperanza, mirando fijamente la base, pudiendo ya imaginarse el cómo podría Moon White de alguna forma, devolver la magia del portal a su sitio original y poder cruzar a su mundo para frenar a Flame.

Moon White mantenía sus ojos cerrados en absoluta concentración, tratando de percibir, en algún lado de su interior, la magia del portal. Debía hacerla reaccionar. De alguna forma u otra, creyendo que si se encontraba en su lugar de origen sería atraída más fácilmente. No quería obedecer la advertencia de…ese ser, de que no podría cruzar ni él ni Twilight de vuelta.

Pero estaban pasando los minutos, y nada sucedía.

Ya Twilight se había puesto muy ansiosa entre un suave ceño de angustia, contemplando ya el rostro frustrado de Moon White mientras movía su mano en diferentes posiciones, a ver si así adaptaba un mejor resultado, pero nada. En reacción a la frustración, él hizo puño la mano y golpeó la base abriendo sus ojos entre su ceño, contrariado, mientras no perdía la mirada de la base y escuchaba hablar a Twilight.

-¡Tienes que calmarte!- exclamó ella pasándose una mano a la frente, igual de frustrada -. Si te desesperas, te bloqueas y no podrás dejarla reaccionar.

-Lo sé, Twilight- contestó con un inevitable tono de obviedad cerrando los ojos tomando aire, tratando de calmarse -. Fui maestro, hechicero e investigador de magia. Créeme que eso lo sé de memoria. Gracias.

-¿Lo ves?- preguntó ella con un suspiro -. Ya estás de mal humor- obvió para tomar una bocanada de aire para mantenerse paciente. Uno de los dos debía hacerlo y posó una mano sobre un hombro de él para hablar con voz más relajada -. Te necesito. Equestria me necesita. Es mi reino.

-Y es mi hogar- contestó él dándose la vuelta recién para mirarla -. Yo también soy de Equestria. Es mi mundo. No este lugar- aclaró mirando su alrededor -. Debe ser maravilloso y hermoso pero no es mi hogar- agregó mientras sacudía la cabeza -. También me preocupo por Equestria, por todos. Ahí viven los pocos ponies que me importan. ¡Mi madre!- cerró los ojos entreabriendo la boca entre su tiesa quijada y su mirada ensimismada que le da un suave reflejo en sus ojos grises -. Sé que debo controlarme y ser paciente pero…-sacudió la cabeza mirándola con mil cosas debatiéndose en la cabeza -. No puedo dejar de pensar que esto es mi culpa.

-Moon White, tú no…- decía comprensiva bajando los hombros.

-Sé lo que dirás y te lo agradezco Twilight- le interrumpió con su voz más liviana -. Yo sé que no fui yo quien hizo todo este caos, pero quien lo hizo está dentro de mí, por mi sólo existir. Sólo no quiero convertirme en un obstáculo más para ti- explicaba empezando a pestañear pausadamente mientras Twilight sólo lo miraba. Él suspiró y regresó su mirada a la base de la estatua -. Lo intentaré de nuevo- avisó para respirar profundamente y botar aire con suavidad.

Entonces levantó la mano de vuelta a la base de la estatua, tratando de relajarse y despejar su cabeza de tantas cosas, cuando sintió otra mano colocarse sobre la suya como la cercanía de alguien colocándose tras suyo, rodeando con su brazo libre su cadera, abrazándolo así de espalda.

Moon White abrió los ojos por impulso, para encontrar su mano cubierta con una un poco más pequeña y delicada, pero que se sostenía firme y fuerte sobre la suya, enredado sus dedos entre los suyos, aferrándose así sin desprender la palma de la base.

-Hemos estado el uno para el otro desde que recuerdo- escuchó la voz de Twilight muy cerca, a un lado de su rostro, mostrando suma confianza pero con un inevitable sonrojo por la posición que adaptó, sintiendo él un mismo calor en su cara, pero la escuchaba con atención -. Cuando te daban esas recaídas de tu… enfermedad. Estuve allí. Cuando renunciaste a tu trabajo. Estuve allí. Cuando quisiste compartir tu pasado. Estuve allí- se acomodó mejor posando su rostro sobre su hombro derecho y movió su rostro para que quede de frente a un lado del suyo para continuar -. Cuando necesitaba cierta guía para ayudar a Sunset. Estuviste allí. Cuando necesitaba ayuda para investigar la magia de este mundo. Estuviste allí. Cuando necesité un consuelo cuando me angustiaba. Estuviste allí. Cuando te necesitaba sin saberlo…estabas allí- miró de vuelta a la unión de sus manos contra la base con un suave mirar al igual que Moon White -. Siempre estuvimos nosotros para el otro desde siempre. En los buenos como malos momentos. Conocemos nuestras risas, nuestras lágrimas, nuestras muecas amargas. Hemos sido fuertes y superar pruebas a esa voluntad. Y aunque las cosas se hayan…complicado más. Aún nos tenemos a nosotros- entrecerró los ojos con serenidad con una sonrisa delicada -. Volviste a mí- dijo apretando más su brazo en su cintura -. No importa lo que…él haya dicho- mencionó refiriéndose a Poison y Moon White lo sabía, suavizando un ceño cerrando sus ojos con lentitud de esa terrible realidad -…tú estuviste y estás conmigo…porque sé que me amas…- dijo profundamente apenada, sintiendo ya la vergüenza dominándola -. Y yo estuve, estoy y estaré contigo por la misma razón. Yo te a…- decía pero se vio abruptamente interrumpida cuando su pose se rompió cuando Moon White se dio la vuelta y la tomó de los brazos para halarla hacia adelante y acercar sus labios a los suyos, que se moldearon de manera inmediata, correspondiéndole sin "peros", dejando brotar un suspiro de alivio mutuo el poder volver a encontrar la calidez de sus labios en un beso.

Twilight recogió sus brazos entre el cuerpo de ambos, posándose contra sus pechos en la unión de un genuino beso entregado desde aquella primera vez, encontrando un consuelo real de la dura realidad por la que estaban atravesando.

Era tan sublime, tan hermosa la sensación, que aunque el color del sonrojo subía hasta las orejas y el corazón latía fastidiosamente rápido, intensificándose el beso, pero manteniendo aun así el ritmo lento y tranquilo, que sin saber quién fue primero o simplemente coincidieron, fueron incorporando en el beso sus lenguas, tan cálido y suave, que invitaban a ser tiernos al tocarlas y no abusar de agresividad en el beso, retirándolas para separarse un poco rompiendo el beso delicadamente.

Moon White entreabrió los ojos para ver con un inevitable sentimiento de reproche y acusación a Twilight por hacerla querer como la quería, tan comprometidamente, como el fruto del cómo se conocieron, viéndola menos sonrojada pero igual perdida en sensaciones que sólo podría encontrar en él, abriendo cuidadosamente sus ojos violetas, encontrándose con una misma expresión que ella mantenía en él.

-Twilight…tú eres mi pony especial- sintió la necesidad de declarar él, por un momento al menos, olvidar en donde se encontraban.

-Y tú el mío- sonrió lentamente ella, conmovida.

-Lo que me faltaba…- dijo con inexpresividad Devious mirando la escena desde la distancia en el auto y con fastidio dio la espalda mirando a un lado haciendo un gesto por el minúsculo sentimiento de resignación. Aunque había mostrado dureza con todos ellos, sabía que ninguno era una real amenaza. Suspiró. -. Tienen un minuto- resopló para sí mismo pasando su mirada al reloj. Frunció el ceño -. Con razón me arremedó hace rato…

Moon White y Twilight se compartían una mirada, contemplándose como si habían ganado una luz en ese preciso momento, para terminar posando su frente uno contra el otro.

-Haré lo que fuera, por recuperar tu felicidad- le dijo Moon White en un compromiso -. Créeme que lo haré- insistió mientras Twilight empezaba a sonreírle, sin apartarse ni un poco del otro.

-Por ahora, una parte importante de ella la recuperé: Tú- exclamó para cortar la distancia y hacerlo cerrar los ojos cuando acercó sus labios a los suyos, rozándolos en juego para terminar besándolo con una calma que purificaba cualquiera bruma de hace un momento.

Moon White lo volvió a intentar liberar la magia del portal, varias veces, y aunque concentrado, no lo logró.

-No quiero pensar que se escondió dentro de mí, incluyendo la magia…- dijo Moon White a Twilight, escuchando los pasos de Devious tras ellos.

-Somos listos, veremos la forma- aseguró ella motivada con una firme sonrisa -. Lo vamos a lograr.

-Lo sé- asintió completamente decidido.

-El portal está cerrado desde el otro lado- dijo Twilight dándose la vuelta dándole la cara al nuevo Superior.

-No podemos abrirlo por ahora pero es lo que vamos a empezar a averiguar lo más pronto posible- acotó Moon White para entrecerrarle los ojos -. No es que nos importe su opinión, pero ya que…- exclamó para encogerse de hombros airadamente.

-Ahora que estamos entremezclados me temo que deberían de importarle mi opinión- contestó al ras.

-Pero a diferencia nuestra, no le importa nuestro mundo.

-Sí, es cierto, con tal de que no sigan trayendo porquerías qué lidiar aquí me dará gusto despedirlos de una vez.

-¿Por qué? ¿No es suficiente porquería tenerlo a usted y sus asesinos?

-¿No tiene una rueda de prensa que ocuparse?- interrumpió Twilight hacia Devious para detener ahí la cosa.

-La cual más vale estén allí aunque no los mencionaremos- respondió Devious para darse la vuelta y caminar -. Muévanse.

-No pierdas el tiempo con él- le dijo Twilight a Moon White empezando a caminar tras de él.

-Lo siento pero me cae mal y quiero asegurarme que lo sepa. Es todo.

-Por Celestia…- suspiró rejuntándose a él tomándolo de la mano -. No me cansaré de decirlo…en serio eres tú…

-…y yo de decirme que en serio estás viva…- musitó, pero Twilight levantó la cabeza alcanzándolo escuchar.

¿Acaso...? Sí. Debió verla malherida tras la pelea con Cadance, que inclusive ella misma creyó estar muriendo.

Y apretó más fuerte su mano.

Aún tenía cosas que confesarle...como que no sólo él cargaba con una pesada culpa.

Sino ella también, pues fue quien empezó a arruinar su vida, al viajar al pasado.

Su mirada parecía perdida entre la expresión dura que emanaba mientras sólo podía limitarse a escuchar.

Un suspiro seco salió de sus labios cuando el largo monólogo del médico terminó. Rompió su pose desprendiendo su espalda de la pared, viéndolo irse mientras Whooves trataba de alentarla, sólo para que ella le asintiera secamente una vez, distraída, y se caminara por el pasillo.

Casi parecía moverse de manera automática, con su cabeza lleno de un todo y una nada a la vez, porque no podía concluir en una idea o reacción lo que tanto no podía dejar de pensar.

Bonbon escuchaba sus propios pasos, haciéndola corroborar que aun seguía caminando mientras su mirada vacía pero helada se concentraba en el número de una habitación, deteniéndose cuando lo encontró.

Levantó la mano a la perilla y la hizo girar, empujando de un solo golpe la puerta haciendo que se abriera con fuerza y provoque un ruido sordo cuando se estrelló contra la pared.

Desde esa distancia, los ojos de Bonbon pudieron contemplar el cuerpo agarrotado en esa cama blanca, escuchando el "bip" de esa máquina que leía el ritmo cardiaco, sueros colgando, incluyendo un respirador.

Bonbon caminó lentamente, tomándose su tiempo mientras dejaba cerrar la puerta tras de ella, viendo por sí misma, las marcas de violencia en Golden, quien mantenía una expresión completamente frágil entre los vendajes que cubrían zona de rostro con moretones manchados de yodo, encontrándose igual sus brazos, lo que se podía de piel expuesta entre la bata que usaba y la sábana que cubría, manteniéndose con los ojos cerrados con la cabeza acomodada del lado izquierdo al tener el lado derecho de su cráneo cubierto de un vendaje, pudiendo recordar como flashback el momento de esa grabación de su tortura cuando le encestaron el golpe que la nudillera de acero.

-Qué bueno que estás en coma- expresó Bonbon con inexpresividad una vez a su lado -. Porque en serio no soportarías verte en este estado- agregó asintiendo lentamente -. Te odiarías profundamente. No dejarías de lanzar tu lenguaje vulgar a todo el que se mueva, amenazando, siendo necia con los médicos, tratando de salir de aquí no pudiendo tolerar tantos cuidados, así que…sí, mejor que estés en coma, por tu propio bien- se convencía -. Eres una molestia triplicada cuando tratan de darte consejos. Eres pésima escuchando y seguirlos- calló un momento sin apartarle la mirada, escuchándose solo el sonido que cercioraba su pulso -. Sin embargo, eres muy buena dándolos- se encogió de hombros -. Que contradictorio, ¿No? Al menos tus consejos me han servido. Lo admito. También soy una molestia escuchándolos pero Dios…- sacudió la cabeza con un gesto de fastidio -. Tú mortificas con ellos, me exasperas pero me sacudes y haces que me contradiga aunque no actúe rápido. Soy lenta, estúpida, soy…- jadeó para pasarse una mano a los ojos, restregándoselo con cierta desesperación -. No sé. No sé nada, Golden- apartó su mano para volver a ver ese rostro pálido con hematomas -. Necesito un consejo tuyo. Lo necesito. Así que más vale que despiertes pronto. Aunque deba tomar doble aspirina para tratar como siempre de no golpearte cuando te enteres que entraste en coma en plena cirugía, pero necesito que me aconsejes, y que sobrevivas. ¿Sabes por qué? Porque…- se calló, sintiendo un terrible nudo en la garganta, sin querer expresar todo el torbellino desatado dentro de ella entre su endurecido expresar -…porque eres la única familia que me queda- empezó a asentir -. Sí. Lo que oyes. Ya compartimos algo más en común: Soy huérfana, Golden. Mi madre murió- hizo una pausa, con la mirada en algún lado -. La última vez que discutimos en el escondite, cuando Applejack y tú se pelearon, y te encaré que ella solo se preocupaba por ti, tú me encaraste que mi madre se preocupaba por mí y…- tiró una risa seca -…y yo perdía el tiempo echándole mierda encima, citando tus palabras- enmudeció un momento más -. Yo te dije que no pedí que fuera mi madre…en realidad, dije muchas cosas peores que eso…- pestañeó -…el punto es…que no sé por qué tengo esta magia si soy una terrible persona…- se le salió jadear para aclarar la garganta y mover a un lado su cabeza mientras remojaba sus labios, como despertando de esa agría sensación que estaba refundiendo -. Como sea. Aquí estaré yo- avisó en suspiro sentándose en la silla que descansaba al lado de la cama para contemplarla con seriedad -. Esta vez no me iré a ningún lado, Golden. No sé si oigas o no y parezco una esquizofrénica pero…aquí estaré- concluyó para mantener su mirada por un momento más, y cerró los ojos, para tratar de dormir algo. Al menos hacer el intento.

En el mismo hospital pero en otra habitación, en cambio empezaba a despertar alguien, lo primero en sentir era demasiado dolor y en todos lados. La cabeza le dio vueltas y aspiró apenas volvió en sí.

Entre parpadeos, unos ojos rojos empezaron a abrirse, profundamente desorientada y adolorida, literalmente sintiendo que no podía moverse, mirando directamente el tumbado para empezar de a poco a intentar mover algo, para darse cuenta de que algo se lo impedía.

Pestañeó varias veces bajando la mirada enseguida para ver que estaba atada, en una técnica de sujeción, con cintas atadas a la estructura de la cama.

Cuando la confusión fue tal que empezó a descomponer el rostro, una voz le cortó de hecho la reacción en pánico.

-Tranquila. Ya lo peor pasó. Estás a salvo.

Esa voz, aquella voz, hizo clic de inmediato entre la marea de confusión de su mente. Fue entonces que Shadow miró a un lado al extremo de la cama para encontrarse con una aliviada sonrisa de Celestia en verla reaccionar.

Shadow la miró sin poder emitir palabra, mucho más confundida que antes, contemplando los cortes del rostro de esa mujer que no había hablado hace años, así como tenía recogido su brazo izquierdo enyesado que colgaba en un cabestrillo.

-¿Qué…qué haces aquí?- logró emitir Shadow con voz forzosa, parpadeando entre un ceño. Celestia suavizó un entrecejo.

-¿No recuerdas nada?- interrogó para ver cómo Shadow negaba lentamente la cabeza pero gesticuló de dolor el sólo hacerlo.

-¿Qué nos...pa-pasó?- preguntó asustándose de la situación en la que estaba mientras Celestia la miró fijo borrando su sonrisa.

-Es lo mismo que me he preguntado todo este tiempo, Shadow- le contestó con tristeza -. ¿Qué nos pasó?- usó la pregunta tomando una bocanada de aire mientras lanzaba una mirada hacia la puerta, donde había hombres armados custodiando la entrada, aun precavidos. Celestia regresó su mirada en Shadow, quien la veía intrigada pero a la vez sin saber exactamente como estar al encontrarse de nuevo con ella y en tan confusa situación -. Antes que nada, Shadow, sé que debes odiar verme ahora, ¿no? Se a mí a quien primero que veas- decía, contemplando la expresión de su rostro, viendo que no se equivocaba. Celestia asintió. -. Yo…lo siento- dijo con una expresión afligida -. Shadow, yo fui injusta contigo- agregó haciendo que Shadow sólo expresara mayor confusión como sorpresa -. Sé que no te comportaste del todo bien pero, yo también cargo con parte de la culpa de lo que nos destruyó, porque no pude ser responsable del dolor que te ocasioné- dijo vidriándose su mirada, contemplando la atenta mirada de Shadow -. Eras de las personas más importantes en mi vida y debí compensarte por arruinar el plan que teníamos, aunque nuestros sentimientos eran diferentes por la otra. Debí buscarte, amortiguar las cosas y no dejarte simplemente atrás- se lamentaba empezando a sentir el desborde de sus lágrimas -. Pero era tan joven. Era otra época. No sabía tantas cosas de mí misma, sentía miedo y me- jadeó empezando a llorar, viendo entre lágrimas cómo Shadow cerraba los ojos y hacia un lado la cabeza, haciendo puño el rostro también.

-Vete…- emitió entre un quejido, pero Celestia empezó a negar con la cabeza.

-No, Shadow. En serio tienes que escucharme para poder explicarte lo que te ocurrió, por qué estás aquí y porque en serio mereces escucharme.

-Sólo…quieres hacerte sentir…mejor…- musitó aun con su rostro apartado que entre su voz débil, se oía hosca -…sólo vete cómo te fuiste antes…

-¡No me iré esta vez!- le interrumpió con firmeza entre sus ojos llorosos -. ¡Está vez no te abandonaré! Porque eras de las personas más importantes para mí, y de alguna forma aun lo eres, pero aún así no te busqué, te di por perdida, porque nuestras vidas eran diferentes ahora, pero me arrepiento de no pelear por nuestra amistad, de aliviarte, y sólo quiero decir a tiempo, lo que guardaba mi corazón, en nombre de las dos- dijo pensando en su contraparte pony, aunque aquello último confundió a Shadow con un gesto -, lo lamento, Shadow. En serio lamento no salvar nuestra amistad en su momento y asumo parte de mi responsabilidad.

Shadow expresaba demasiada confusión, pena y sí, molestia el tener que escucharla, pero pese eso, bajo su condición de fragilidad, no podía evitar sentirse conmovida a la vez triste como enojada, empezando a llorar, doliéndole mucho por como debía contraer el vientre y solo respirar le dolía, tan abatida y desorientada, cuando por su mente empezó a ser asaltada de cortes de recuerdos de lo que había pasado las últimas horas, cortándole la respiración, recordando todo lo que esa intrusa en su cuerpo sentía.

El odio, el desprecio, la venganza. Alguna vez sintió todo eso en su corazón, pero ver el cómo aquello se apoderó por un momento literalmente, en su cuerpo, fue una pesadilla de la que no quería volver ser partícipe.

No quería ser consumida por el odio y peor, morir sintiéndolo. Pensó que moriría pero aún vivía, o lo que quede viva, pero…no podría llevarse el odio consigo. No quería terminar así.

Entonces su llanto incrementó, solo haciéndola sentir más dolor no solo físico, sino emocional, contagiando a Celestia de su propio llanto.

-Celestia…- sacudió la cabeza Shadow dándole la cara al fin, llorosa, frunciendo el ceño -…siempre fuiste…demasiado buena para mí…y aun así lo sigues siendo incluso ahora…y eso me duele tanto…- jadeó en coro con Celestia, descomponiendo más el rostro -. Lo siento tanto…te odié tanto y ahora…sólo lo siento…- jadeaba desconsolada.

Celestia no pudo evitar acercarse más y agarrar una mano suya entre la prisión de tela en la que estaba, mirando su rostro lastimado en cortes que seguramente dejará cicatrices pero no le importaba, tras esas laceraciones, podía ver asomarse una chispa de oportunidad, ahora que todo parecía como una epifanía aclarado para ambas, compartiendo al fin el peso de sus decisiones de un pasado que definieron el presente de su relación, pero que en esta dimensión, parecía escribirse un mejor futuro.

¡Finito!

Algunas cosas no pude agregar pero vi que se alargaba así que lo dejaré para el siguiente cap.

So, ¿Qué les pareció este?

Un acuerdo. Una rueda de prensa que cambiará la normalidad. Dos ponies atrapados en el mundo humano que se aman pese las dificultades. ¡Golden en coma! ¡Coma! XD Y sí, una Flame que…¿Qué andará haciendo? Tranquilos, ya lo verán en el prox cap xD

Así que…

Gracias por leer, dejen review y…

¡Sunny Honey fuera!

Next Chapter: Dos Mundos Estimated time remaining: 0 Minutes
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