Más allá de la imaginación
Chapter 33: El final de una obra
Previous ChapterSiempre he dejado un pequeño espacio al final de mis obras más largas para hablar de ellas. Me tomo un tiempo en reflexionar sobre los mensajes que he dejado, la construcción (o intento) de los personajes, el mundo y como esta obra me puede a enseñar algo para seguir mejorando como escritor.
Recuerdo que comencé a escribir hace 4 años. Al principio, simplemente había planeado que escribiría un mes y publicaría no más de 3 fics. Pero, lo curioso, es que no me imagine que hubiera llegado aescribir 13 fics.
Una gran verdad de todo escritor, quiera o no, es el hecho de que somos soberbios a la hora de escribir. Buscamos la aprobación de nuestros lectores, esperamos que nos dejen numerosos reviews en cada capítulo publicado, leemos a otros autores por el hecho de que nos dejen comentarios y buscamos siempre hablar de nuestras obras con otros escritores o en cualquier grupo de fanfics que uno se encuentra en páginas sociales. No diré que carecí de esa soberbia, no diré que no espere ver reviews en cada capítulo y que me decepcionaba al no recibirlos, es parte del oficio y de la naturaleza humana. Pero al pasar el tiempo, me di cuenta que muchos fics de internet poseen una innumerable cantidad de reviews, suelen carecer de la profundidad literaria de los grandes clásicos de la literatura.
Comencé a leer a la edad de 15 años a los grandes clásicos. Mi primer libro, que fue el que me introdujo a ese mundo, fue Crimen y castigo de Dostoievski. Simplemente fue un libro que me asombro la profundidad de la psicología de sus personajes. Poco a poco comencé a leer sus grandes obras maestras, su biografía y fui admirando todos los temas que tantas veces trataría el autor en cada obra que descubría. Trataba temas como la muerte, el suicidio, la relatividad moral, las pasiones, las virtudes, la soledad, la locura, la soberbia, la redención, el sufrimiento, el existencialismo de sus personajes, las costumbres de su tierra, el amor, la infidelidad y una innumerable cantidad de temas que alguna vez cada uno de los hombres de la tierra se ha cuestionado en un momento de la vida. Me intereso mucho esa humanidad del autor, de poder ver al ser humano con todos sus matices. Quería llegar a ser tan grande como ese autor y desidia emular esa forma de escribir o, si no podía igualarla, al menos acercarme lo más posible a ese escritor.
En esa época, comencé a leer todo libro que tuviera una buena recomendación, que tratara de temas de filosofía, de psicología o de cultura general. Poco a poco me fui envolviendo de libros, de otros autores que trataban de esos temas que tanto me apasionaban y que actualmente me siguen apasionando. Llegue a tener mi propia biblioteca personal, de la cual me siento orgulloso no solo por la cantidad de libros, sino también por la calidad de los autores que han conformado mi formación como individuo.
Fue así que tuve el deseo de escribir, comenzando a la edad de 17 años. Al principio con simple soberbia creía que podía llegar fácilmente a alcanzar un lugar frente a los grandes escritores, poseía un talento de la experiencia, de la emulación de las distintas prosas y la capacidad de analizar cada obra que leía. En mis primeros escritos, aún veo esa soberbia y la cantidad de errores que tenía. Es gracioso, pero cuando leo mis historias siento nostalgia y vergüenza de ese pequeño ser.
Conocí al Fandom de MLP a partir de la tercera temporada, pero lo deje de seguir a la cuarta temporada. Fue una obsesión pasajera que solo me duro unos pocos años y que actualmente ya no me causa la misma alegría de esa época pasada. Al principio, mire las 3 temporadas en 4 meses, leía muchos fics que fui encontrando en esta página y disfrutaba cuando encontraba escritores que me mantenía enganchado a su historia. El ultimo día que vi la serie, fue la película de Equestia Girls 3, luego de ese día me costó dejar la serie y a este mundo creado alrededor de esa serie a la que había dedicado tantas horas de mi tiempo. Quería introducir la literatura al Fandom, hablar de temas que me apasionaran y dejar al lector con un poco más de cultura general. Ese objetivo perduro hasta mis últimos días en esta página, es por eso que seguí escribiendo 2 años después de dejar de ver la serie.
Comencé simplemente escribiendo lo primero que se me venía a la cabeza, tratando de crear una historia e intentando probar todos los géneros literarios para saber en cual me destacaba más. Poco a poco, fui definiendo mi forma de narrar, fui creando un concepto propio de la literatura y fui descubriendo mis propias obsesiones y temas de las cuales pueden nacer mis historias. Esto, puede verse en mucha de mis historias que tratan sobre la muerte, el olvido, la esperanza, la religión (a pesar de que soy ateo), el amor, la psicología, la filosofía, el arte, la poesía y el mundo onírico de los sueños.
En mis primeras historias, siempre tuve esa vanidad de creer que eran originales, que nadie escribía lo que yo escribía, que tendría muchos lectores y que mis historias se seguirían leyendo mucho después de que dejara de escribir en esta página. Pero, actualmente, me di cuenta que no debía esperar eso, que era mejor el olvido antes de seguir con la vieja costumbre de nuestro oficio. Algo que me llamo mucho la atención, y que si el lector me permite contar, fue un hecho que ocurrió en esta página con el escritor Rombla. Leí un poco su obra llamada "Equestria Girl: Armonía Quebrada", pero lo que me llamo mucho la atención, fue el hecho de que la borrara y que (según lo expreso el propio autor de la obra) pudiera ver que su obra no valía la pena leer y que alimentaba el cáncer del Fandom; estas fueron sus propias palabras que quedaron grabadas en mi memoria como fuego. Fue en ese momento que me di cuenta que Rombla era un verdadero escritor, capaz de sobrellevar una actitud crítica con su obra semejante al de un escritor universal. Me asombro mucho su actitud, esa actitud de humildad que hace valer oro a un escritor y que pocos han tenido. Me recordó a Jorge Luis Borges, que cuenta en sus propias palabras otra pequeña anécdota: cunado público su primer libro de poesía, vendió 20 de sus creaciones en un pequeño parque de Buenos Aires. Pero, lo más gracioso del asunto, fue que pensó que su obra no debía ser leída y no debía compararse a los grandes poetas del pasado y busco a los 20 compradores para devolverles el dinero y darle una disculpa. Solo en ese pequeño momento, en esas pequeñas anécdotas, puede conocerse el carácter de un autor.
Este fic es, entre mis creaciones, el que más libertad me di al escribirlo. Comencé a escribirlo hace 4 años. Lo escribía con las pasiones que me alcanzaban en ese momento, con la música que había escuchado ese día, con los fragmentos de libros y comics que más hondamente dejaron una huella en mí, con las películas que me habían dejado meditativo y de las escenas que quería incluirla en algún capitulo. La historia en sí, posee tantas referencias a cada una de esas obras específicas que a un lector entrenado le tomaría un buen tiempo en descubrir cada una de ellas. Me gustó mucho esas noches que pasaba escribiendo cada capítulo y siempre tuve la esperanza de que se considerara esta obra como uno de los más originales del Fandom. Al escribir este último apartado, deseo que este talento que he cultivado sirva para que otros talentos se animen a publicar y surjan de esta página verdaderos escritores. Aquí entre nos, una gran verdad de este lugar, es que siempre habrá un lector para cada escritor que se anime a escribir.
Dejare de escribir en este Fandom, por el hecho de que ya no poseo ese fanatismo de narrar historias con los personajes de la serie y también porque la serie ya no me atrae como en sus inicios y lo que escriba siempre estará desactualizado. Dejare mi legado a los futuros escritores que escribirán, espero, con mis mismos conceptos y tengan las mismas metas con sus historias de las que yo tuve en mi tiempo de juventud. Sé que no seré el único, que siempre el éxito ficticio del número de reviews estará reservado por un azar esquivo y no tanto por el talento y el esfuerzo de sus autores. Continuara habiendo muchos escritores que buscaran una fama efímera, algo que alimente el ego y otros escritores jóvenes que se topen con el desencanto de opiniones ajenas que nunca llegaran. Siempre abra una guerra banal de esos eternos bandos, de esa eterna rivalidad de popularidad y calidad que seguirá surgiendo de sus cenizas mientras existan las pasiones de fama y reconocimiento. Pero ya no formare parte de esa guerra sin sentido, aún me permito esa última libertad.
Solo puedo pedir un último deseo a mi lector: el recuerdo de la historia que lo haya marcado, que perdure en su memoria. Ese es la meta de todo escritor, si un solo recuerdo perdura en la mente de un desconocido, entonces sabré que estos cuatro años valieron la pena.
