Más allá de la imaginación
Chapter 24: Entre la vida y la existencia
Previous Chapter Next ChapterPaso un tiempo en silencio, dejando que los ruidos del exterior y de la máquina de acero llenaran un silencio sacrosanto. Miro hacia el exterior, como tratando de que la realidad fuera del cristal la hiciera recordar que aún poseía existencia. Pero, al mirar las imágenes pasar frente a sus retinas, la razón de que no era parte de ese mundo le hacía temblar. Era como si tuviera que interpretar una obra en la que el único actor, el único personaje que podía darle cierta certidumbre en ese mundo absurdo la obligara a seguir esa obra. Debía seguir adelante, como un autómata sin la posibilidad de que la obra se detuviera.
-Virgilio-rompió el delgado velo del silencio-¿A qué viene esa idea de nacer de una idea?
-Es la semejanza que la vida de cada ser, se asemeja con la de una historia de ficción.
Sabía que no necesitaba mencionar nada más, el mecanismo de ese personaje estaba en marcha y finalmente había comprendido cómo funcionaba ese autómata, tan irreal y mecánico como un muñeco a cuerda.
-En la vida de cada ser, ocurre lo siguiente-levanta el dedo índice-1) Nos encontramos en un lugar y en un momento que no elige y esto lo defines como realidad, que limita tus posibilidades, y te condiciona-levanta el dedo medio-2) no somos autosuficientes, es decir, dependemos tanto de la naturaleza para sustentarnos y de nuestra relación con los demás, esto define nuestra identidad-levanta el dedo anular-3) debemos tomar decisiones que nos afecten y afectan a los demás-baja los brazos y mira hacia la ventana-Sin embargo, esta libertad supone un riesgo: El equivocarnos.
Poco a poco, Twilight dejo de escuchar el monologo, para concentrarse en su propio pensamiento. No dejaba de recordar ese sentimiento frente al espejo, como si estuviera frente a un acantilado. La dominaba la incertidumbre. Sabía que la incertidumbre era algo que no podía eliminarse jamás.
-Irónicamente-continuo Virgilio- estos 3 factores, también coinciden en la elaboración, y en las tramas de la mayoría de todos los cuentos y novelas. Así, en la trama de esa obra, el lector avanza en las páginas, como si fuera el presente de un personaje que vive, dejando atrás el recuerdo de ese individuo que no existe y no sabiendo lo que le depara el futuro, a pesar de que puede adelantar las paginas y cumplir el rol de un simple oráculo.
Virgilio dejo de hablar, dejando que el silencio de su acompañante dejara que el tiempo corriera.
-¿Qué te trae tan preocupada Twilight?
Twilight salió de su ensimismamiento, pero no le sorprendió que Virgilio pudiera saber lo que le pasaba sin siquiera mirarla.
-Piensas que has caído en que eres un personaje que se da cuenta que está en una especie de "historia" y no sabe quién es el escritor, que es lo que desea o los motivos por lo que te hace seguir adelante en una historia en donde el personaje sabe que está en una historia. Ese escritor que mueve los hilos de estas tristes marionetas con las que te has encontrado, en un mundo que no puede adaptarse a ti.
Twilight quedo mirando hacia abajo.
-Creo que eso no te sucede a ti, señor Virgilio. Y no puedo imaginarme que sientas las mismas cosas que nosotros, como personajes de esta historia, sentimos al darnos cuenta de eso.
El guardián lo miro.
-¿A qué te refieres?
Twilight levanto la vista con una mirada decidida.
-A que tú eres un ser omnipotente, casi un dios, si se permite la expresión. Puedes crear toda una realidad a partir de la nada. Una realidad que pueda violar todas las leyes establecidas de la realidad en que vives y crear una realidad a partir de los fragmentos de múltiples realidades. Por ejemplo, en mi mundo es imposible que un unicornio pueda crear una realidad a partir de la nada, detener el tiempo, o incluso crear otros ponis a partir de un simple deseo. No te importa en lo más mínimo los dramas de los seres que están en este universo ¿Por qué te importaría si su existencia no es más que una demostración de vanidad que ningún mortal puede comprender? Me has demostrado que puedes crear un portal hacia mi mundo de la nada, y en mi mundo ningún ser puede hacer lo que tú haces en este lugar. Así que, ¿Cómo puedes entender lo que se siente nacer de una idea, de estar ligado a un ser omnipotente que no le importa en absoluto el sufrimiento o la alegría de sus creaciones? ¿Si tú eres el único que puede crear la realidad a partir de las ideas e imágenes que tienes en tu mente, como puedes darle importancia a esa imaginación? Si nosotros, en mi mundo o en cualquier otro mundo, cometemos un error ¡Debemos vivir con ese error durante toda nuestra vida! Pero tú puedes hacer que ese error nunca haya existido en esta realidad. Tener un poder de esa magnitud puede llevarte a que no te importen todas las vidas de esa realidad.
Virgilio solo miro a Twilight sin contestar, meditando sus palabras. Vio como Twilight meditaba sus propias palabras mientras se calmaba.
-¿Crees que no puedo sentir nada?
-Creo que no deberías hablar de algo que no puedes sentir, eso es deshonesto. Tú eres omnipotente y trata a la realidad como si fuera una ilusión, como si las esperanzas, las alegrías, los sueños y los sufrimientos de todos los que están aquí no significaran absolutamente nada. Es como si fueras un actor, como si todo se redujera a una actuación para un público que desconozco.
-¿Cómo puedes saber lo que yo puedo sentir es real o es falso?
-Porque todo lo que tú haces es pensar en filosofía, en que los sentimientos de los personajes y los míos son racionales o no. Tú no puedes sentir, porque todo lo llevas a un razonamiento y ¿Sabes cómo lo sé? Porque no puedes responder a mi única pregunta de si fuiste feliz alguna vez.
Un largo silencio se extendió entre ellos. Poco a poco una pequeña risa fue llenando el ambiente, esa risa provenía de Virgilio.
-Si me preguntaras. Si soy feliz ¿Qué respondería a eso? Simplemente no lo sé, para mí la felicidad que siento es solo ilusoria.
Virgilio se recostó un poco más sobre el asiento, entrecruzando los dedos sobre su estomago y mirando hacia adelante, a una butaca vacía. Twilight se incorporo más firmemente en el asiento, cruzando sus piernas y entrecruzando sus dedos en sus rodillas.
-A pesar de que hemos estado un tiempo juntos, tú y yo en esta realidad compartimos la maldición de que no podemos comprendernos mutuamente. Somos dos personas solitarias tratando de encontrar afecto uno al otro para tratar de eliminar momentáneamente esta soledad. Yo no puedo morir Twilight, solo puedo existir. Y esta existencia es la peor cosa que yo tengo.
Twilight anota eso ultimo.
-¿Porque cree eso?-pregunto ella.
-¿Te has puesto, verdaderamente a pensar un día si del otro lado la vida es eterna? Es algo que piensa muchos seres. Pero, una cosa es pensarla, tú sabes, vives por siempre, nada puede dañarte, puedes ser feliz durante toda la eternidad, etc. Pero, en verdad, yo no lo veo así. Twilight, trata de ponerte en mi lugar solo un momento y piensa esto: todos los demás en el universo, envejece, se deteriora, tiene un final. Pero yo no, yo me regenero, soy siempre eterno, y en este mundo, soy el que crea a todos los demás habitantes, todos los ríos, montañas, ciudades, pueblos, continentes, objetos inanimados, plantas, animales, estrellas, galaxias, cosmos, dimensiones o infinitos. Ellos, son meras ilusiones de mis deseos de encontrar a alguien, para escapar de mi eterna soledad. De la misma manera que un ser humano vive más allá que la vida de una simple mariposa, el humano sabe que esa pequeña vida es efímera, el vivirá muchos años más y pronto dejara de ver esa vida efímera como algo significativo. Pero, al comparar la vida de un ser humano con mi propia existencia, puedo ver que todos esos seres viven una vida efímera. Esa finitud, es la clave para que puedan seguir adelante y vivir una existencia que vale la pena ser vivida, con todo lo que ello implica. Sus pasiones, sus redenciones, su calvario, sus alegrías y sus recuerdos valen en esa finitud. La eternidad, no está hecha para aquellos seres que pueden vivir efímeramente.
Twilight pensó un momento. Vio como tren daba paso a una imagen de un atardecer sobre el océano que bañaba las nubes de color violeta, naranja y escarlata. El reflejo simétrico de ese paisaje de los cielos, se dibujaba en la superficie del océano. La imagen era del ocaso en los cielos y de un profundo crepúsculo en la tierra.
-Recuerdo que, en una ocasión me dijiste que eras un guardián y que hay dos tipos de personas que llegan aquí: las que pueden volver y las qué no pueden volver. Yo estás en el primer grupo. Pero, desafortunadamente, las demás personas de este lugar parecen estar en el segundo grupo. Todas esas personas, según tú, renacieron en este mundo, y deberán quedarse aquí. Es algo que entra en contradicción con lo que me dices actualmente ¿Puedes explicarme?
-No te he mentido Twilight. Esas personas existieron en sus respectivos universos, pero ellas murieron. Cuando yo te dije que cree este mundo, este universo y todo lo que habita en el, no mentí tampoco. Déjame explicarte.
Virgilio saco de su bolsillo izquierdo una caja de fósforos, la abrió y saco dos fósforos. Luego encendió uno.
-La vida de esos seres, incluso la tuya propia, es como este fósforo: Se consume lentamente. Cuando este termina de consumirse, yo tomo esa llama-acerca el otro fósforo y lo enciende con la llama del primero-y la pongo en otro fósforo. La llama simplemente son los conocimientos que ese ser tenía en su vida pasada. Ahora, algunos seres llaman a eso alma, que dura después de la vida que ellos vivieron en ese universo, pero ¿Qué es exactamente eso llamado vida?
Guardo un minuto de silencio.
-Twilight, yo he vivido de muchas formas tratando de que mi existencia aquí sea como las que veo a través del espejo. Una vez cree algo que se llamaba familia, es decir tuve una vida, un papel que cumplir y un motivo que daba sentido a mi existencia. Yo era padre y estaba casado con 2 hermosos hijos, una hija y un hijo respectivamente. Para esa familia cree todo un mundo, donde se regía por reglas que yo no modifique por miles de millones de años, de las cuales yo había creado para darle un sentido a todas las demás vidas que existieron en ese mundo además de la existencia de mi familia. Pero el tiempo pasaba, y yo los vi crecer y morir. En ese universo, yo solo poseía existencia y era incapaz de experimentar la inexistencia que ellos llamaban muerte. Ellos no eran eternos al igual que yo, y yo lo sabía. Pero me negué a decirles la verdad. El tiempo paso, y de mis hijos, pase a ver crecer a mis nietos. Observe que eso que lo que llamaban vida, no era más que un conjunto superficial de acciones, de charlas con otros seres, de ocio, de errores y de emociones que muchas veces esos seres no podían controlar. Vi nacer y crecer a mis hijos, a mis nietos, bisnietos, tataranietos, tátara tataranietos, y así hasta que la última gota del tiempo conocido llego a su fin. Fueron incontables las vidas que vi pasar frente a mis ojos, de lo que yo creía era mi propia sangre. Durante ese tiempo, pase como un nómade y viví en numerosos pueblos, ciudades y pase todos los tipos de suerte que esos seres pasaban. Era el dios de ese universo, caminando entre mis creaciones y nadie podía saber que existía verdaderamente. Con el tiempo tuve muchas de esas cosas que los mortales llaman vidas: si en uno estaba casado, en otro no lo estaba, si era pacifico, en otra era violento, si en otro había disfrutado de las suertes de ese universo, en otro resistía las desdichas del azar.
En todo este tiempo, tuve incontables formas, incontables vidas, que parecían pasar como agua de un rio que lo consumía todo y se borraban como lágrimas en la lluvia. Fui y viví de todo, fui escritor, cantante, doctor, abogado, guerrero, héroe, mendigo, santo, pecador y todas las cualidades y oficios que un ser puede anhelar. Cuando la última gota del tiempo conocido paso, cree otro universo en donde pudieran existir otros seres como yo y criaturas que el otro universo extinto. Ese universo solo estaba en la imaginación de los seres pasados, me di cuenta que la fantasía de un universo puede ser la realidad de otro. En ese universo fui la muerte, duende, heroe, grifo, dragón, todos los seres que están en tu mundo, y todos los seres que están en todos y cada uno de los mundos, casi 1000 y una vez.
He visto a mundos enteres comenzar, desde la partícula más pequeña de materia que conformaría la célula de la criatura más elemental de vida, hasta que estas partículas crearon el mundo y las células crearon dioses y finalmente esas partículas se autodestruyeron. Estuve presente en los peores momentos de la historia de esos universos, y conozco la historia de todos los mundos que están más allá de los espejos. Vi el infierno en la tierra, y el infierno de las demás tierras comenzar y terminar. Pero aún estoy aquí, aún existo cuando todo lo demás no existe.
Guarda un minuto de silencio mientras escucha como el tren movía su cuerpo y los últimos rayos de sol se esfumaban del horizonte. Vio que en los cielos había anochecido y que en las profundidades del océano, estaba amaneciendo. No era un océano lo que veía, era simplemente un límite que determinaba dos mitades de la tierra.
-Las preguntas nos hacen buscar respuestas, o simplemente crearlas para engañar a la infinita incertidumbre que nos rodea. Puedo pasar toda tu vida al lado tuyo, pero no la mía. Ustedes pueden pasar toda su vida al lado de alguien a quien aman, y luego morir felizmente sabiendo que su vida tubo un propósito, pero ¿Eso es una verdad?
-Lo es para la persona que dedico su vida por ese objetivo, por esa verdad y por ese axioma de vida. Más que un sentido, un ser busca su felicidad y la felicidad esta determinada por una simple verdad.
-Exactamente, la muerte brinda el sentido a su tiempo de poder decir: "Esto quiero hacer, o esto quiero ser antes de que expire mi último aliento". Pero yo no puedo ni pensar eso y dudo muchos seres de este mundo puedan pensar lo mismo. Todas las almas llegan aquí, pero ninguna se queda, debido a que ¿Qué sentido tendría que esos seres sigan existiendo durante tanto tiempo si su verdad no carece de significado más allá del infinito? Lo que se les ofreció es muy poco en comparación con lo que han de sufrir al llegar aquí: La vida eterna. Han estado tantos visitantes conmigo y a todos los vi marcharse un día. Estas charlas, esta historia que se narra frente de ti, siempre se repite la misma historia y tiene el mismo fin: Solo queda uno mismo en soledad.
Twilight quedo un minuto mirándolo. Pensó en cuando había llegado aquí, pensó en esa silueta que le tendía la mano justo en el momento que ella uso su hechizo y sentía como cada célula de ella era destruida. Pero no dijo nada. De hecho, pensó en la posibilidad de que su cuerpo, su verdadero cuerpo estuviera destruido y ella solo sea una copia de esa Twilight destruida. Eso significaría que ella había sido en ese mundo, que los recuerdos que tanto se empeñaba en no perder eran una imagen saladora frente a la nada. Este pensamiento le hizo sentir escalofríos.
-Esto me recuerda a una historia que leí, a un soliloquio mejor dicho-dijo Virgilio en otro tono más apesadumbrado- Que quisiera contártela.
-Adelante, no tengas ningún problema en contármelo-fue lo único que alcanzo a decir, su mente se había extraviado en una profunda angustia.
-Gracias Twilight, siempre sabe escuchar a la gente.
Guardo unos segundos de silencio y comenzó:
¡Ay mísero de mí, y ay infelice! Apurar, cielos, pretendo, ya que me tratáis así, qué delito cometí contra vosotros naciendo. Aunque si nací, ya entiendo qué delito he cometido; bastante causa ha tenido vuestra justicia y rigor, pues el delito mayor del hombre, es haber nacido.
Sólo quisiera saber para apurar mis desvelos—dejando a una parte, cielos, el delito del nacer—, ¿qué más os pude ofender, para castigarme más? ¿No nacieron los demás? Pues si los demás nacieron, ¿qué privilegios tuvieron que yo no gocé jamás?
Nace el ave, y con las galas que le dan belleza suma, apenas es flor de pluma, o ramillete con alas, cuando las etéreas salas corta con velocidad, negándose a la piedad del nido que deja en calma; ¿y teniendo yo más alma, tengo menos libertad?
Nace el bruto, y con la piel que dibujan manchas bellas, apenas signo es de estrellas —gracias al docto pincel—, cuando, atrevido y cruel, la humana necesidad le enseña a tener crueldad, monstruo de su laberinto; ¿y yo, con mejor instinto, tengo menos libertad?
Nace el pez, que no respira, aborto de ovas y lamas, y apenas bajel de escamas sobre las ondas se mira, cuando a todas partes gira, midiendo la inmensidad de tanta capacidad como le da el centro frío; ¿y yo, con más albedrío, tengo menos libertad?
Nace el arroyo, culebra que entre flores se desata, y apenas sierpe de plata, entre las flores se quiebra, cuando músico celebra de las flores la piedad que le dan la majestad del campo abierto a su huída; ¿y teniendo yo más vida, tengo menos libertad?
En llegando a esta pasión, un volcán, un Etna hecho, quisiera sacar del pecho pedazos del corazón. ¿Qué ley, justicia o razón negar a los hombres sabe privilegio tan suave excepción tan principal, que Dios le ha dado a un cristal, a un pez, a un bruto y a un ave?
Virgilio quedo callado, unos minutos y una lagrima cayo de su ojo derecho.
-De lo único seguro, sé, de que lo único que, uno puede estar seguro es de la existencia de su propia mente, y la realidad que aparentemente le rodea es incognoscible y puede, por un lado, no ser más que las partes de los estados mentales del propio yo, es decir, de la propia persona. De esta forma, todos los objetos, personas, etc., que uno experimenta serían meramente emanaciones de su mente y, por lo tanto, la única cosa de la que podría tener seguridad es de la existencia de sí mismo. Por otro lado, todo lo que un individuo supone que está a su alrededor puede que (para él) de verdad exista, pero todas las personas, excepto él, pueden no tener una conciencia o alma.
Twilight quedo mirando un momento. De hecho no podía contradecirlo, porque esa era la única realidad de Virgilio y de todo este universo.
Finalmente Virgilio se incorporo, se limpió los ojos, y miro a Twilight.
-Bueno, tenemos unas horas antes de llegar, ¿Quieres tomar un café?
Twilight asintió con la cabeza de manera mecánica. Vio a ese extraño personaje, indescifrable e incomprensible para ella. Si este era el mundo de ese ser entonces ¿Qué propósito cumplía ella en ese mundo más que continuar un viaje que parecía no tener fin?
Acompaño a Virgilio por la puerta.
