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Más allá de la imaginación

by Andrew R. S. Bloom

Chapter 28: Los miserables

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En medio de la calle desierta pudieron ver frente a los grandes edificios, una gran mano se apoya en las ventanas de uno de los rascacielos quebrándolas y haciendo que algunos cristales cayeran y se estrellaran en el concreto. Una figura titánica apareció detrás de aquel edificio. Era un minotauro dorado, que era tan grande como un edificio. Sus ojos negros quedaron fijos en las pequeñas figuras solitarias de la calle.

Twilight y Virgilio quedaron mirando a la criatura, sus grandes ojos los reflejaban en su minúscula existencia. Twilight sintió un miedo casi animal al ver los ojos de esa criatura, lo que hizo que se pusiera detrás de Virgilio. Virgilio, en cambio, prendía un cigarrillo evitando que el fuerte viento apagara su fosforo.

El gran minotauro dio un paso hacia ellos, haciendo que el suelo temblara. Cada paso que daba, creaba un sismo que hacia mover el suelo, temblar los edificios y romper vidrios cercanos.

Virgilio termino de encender su cigarrillo y miro a Twilight que estaba detrás de él. Sus ojos no dejaban de ver a aquella inmensa criatura. Podía sentir como sus manos temblaban en sus hombros que le agarraban su traje.

-¡Qué demonios es esa cosa!-grito Twilight en medio del pánico y el temblar de la tierra.

Virgilio sonrió y saco un altavoz de su chaleco. Se acerco a Twilight y le dijo al oído.

-No se preocupe señorita Twilight, es un viejo amigo mío.

Virgilio puso el altavoz cerca de sus labios y grito.

-¡Gusto en verte Asterión!

El titánico minotauro se detiene y lentamente mira hacia sus pies.

-Virgilio ¿Qué te trae hasta mí?-se escuchó una cálida y amable voz proveniente del minotauro, pero este no había movido sus labios en absoluto.

-Solo necesito un poco de tu ayuda amigo mío. Pero creo que tu forma titánica asusta a una de mis amigas.

El titánico animal empezó a encogerse, casi hasta el tamaño que ellos poseías. Le llevaba una cabeza a Virgilio y llevaba una toga roja, dejando ver la mitad derecha de su pecho. Virgilio, por su parte, guardo de nuevo el altavoz en su traje.

-Pero, a mi modo de ver, solo estás tú.

-Solo porque has dado un gran susto a mi huésped-se hizo a un lado, dejando ver a Twilight que lo miraba-Asterión, viejo amigo mío, te presento a la princesa Twilight.

Twilight quedo mirando al minotauro. No era como los minotauros de Equestria. Su pelaje pose{ia un extraño brillo dorado, como el brillo de monedas de oro despulido. Su rostro era extrañamente agradable a la vista, sus ojos poseían un aire meditativo y viejo. Poseía 2 pares de cuernos, dos que apuntaban hacia arriba y se bifurcaban, mientras que los otros 2 restantes miraban hacia delante, terminaban en afiladas puntas. Su cuerpo era muy musculoso, pero su toga ocultaba sus partes bajas y parte de su pecho. Poseía extrañas cicatrices en todo su cuerpo, pero se acentuaban en sus brazos.

-Princesa Twilight, te presento al príncipe Asterión.

-Mucho gusto en conocerla, princesa-dijo Asterion, con la calidez de hace unos segundos.

Twilight miro al suelo, y se presentó con una leve inclinación.

-Mucho gusto, príncipe Asterión.

Twilight se enderezo y volvió a mirar a esa extraña y amable criatura.

-¿Qué lo trae por estos lugares?-pregunto el minotauro.

-La princesa Twilight, en virtud del conocimiento de su tierra, ha venido a explorar estos recónditos lugares. Pero, desafortunadamente, mi memoria de guía nos ha perdido y queríamos solicitar su ayuda para llegar al centro del laberinto. ¿Podrías ayudarnos príncipe?

Un breve silencio se hizo entre los presentes, mientras una brisa helada movía la ropa que llevaban.

-Para mí será un honor servirle a su realeza, además de disfrutar de su grata compañía.

-Se lo agradezco mucho, príncipe Asterión- respondió Twilight con cortesía.

-Por favor, si son tan amables de seguirme-dijo el minotauro, dirigiéndose hacia un callejón cercano.

Asterión marcaba el paso y detrás los seguían Twilight y Virgilio.

-Twilight-dijo Virgilio en voz baja-Asterión es el minotauro que habita el laberinto. Nadie conoce mejor el laberinto del infierno que él, debido a que debió pasar aquí toda su vida. Puedes hacerle cualquier pregunta para matar el tiempo, él no te hará daño.

Asterión miro hacia atrás en la salida del callejón.

-Debemos darnos prisa, la ciudad cerrara pronto sus puertas.

Ellos apuraron el paso.

-Asterión-dijo Twilight-¿Puedo hacerte algunas preguntas?

Siguieron caminando, esta vez Twilight iba delante junto a Asterión, mientras Virgilio iba detrás, fumando tranquilamente.

-Adelante princesa, tratare de responder todas sus preguntas, siempre que tenga alguna buena respuesta que ofrecerle.

-¿Qué es este lugar? Es decir, sé que estamos en el laberinto del infierno, pero no me llegaron a explicar completamente que es este lugar, como funciona y porque existen condenados aquí.

-Es una muy buena pregunta, princesa Twilight, este lugar es un espacio donde los humanos vienen a buscar su redención. Existen muchos seres que, en virtud de sus pecados y sus faltas, vienen voluntariamente a estos lugares para encontrar una paz incierta. El laberinto va más allá de un simple límite de pasillos, de callejones sin salida, de paredes que se confunden y de calles vacías. Pero solo puedo dar este detalle, porque verdaderamente no puedo revelar muchos detalles sobre este sitio en especial. Pero, su arquitectura es la de un laberinto con 14 salidas, pero más allá de ofrecer salidas, su estructura esta creada para ser un laberinto meramente cíclico. Es decir, el final del laberinto es en realidad el inicio del mismo, haciendo casi imposible que los condenados lleguen alguna vez a salir de sus límites trazados por la mano de un dios o un demonio. El contenido cíclico, tiene más que ver con el propio condenado que con el propio laberinto. El laberinto, existe un hechizo que hace que, cada cierto tiempo, el condenado olvide su estancia en el infierno, haciendo que vuelva a repetir y perderse en actos que parecieran cotidianos, se vuelven nuevos y extraños. El laberinto no solo está diseñado para perder al condenado de manera física, sino también psíquica.

-¿Cada cuánto tiempo olvidan los condenados?

-Cada nueve años, y cada nueve años debo liberar a nueve hombres y nueve mujeres que han ganado su redención de estas tierras. En estos laberintos, mi conciencia de los actos de todos los condenados es omnisciente. Pero esa palabra, esa cualidad no es más que conocer todas las cosas reales y posibles de los actos de los seres condenados.

-¿Cómo consiguen la redención los condenados?

-La redención, es una virtud del olvido y del tiempo.

-En otras palabras-dice Virgilio que estaba más cerca de ellos- la muerte de esas personas en el laberinto.

Twilight reflexiono unos minutos, mientras se dirigían a un parque de diversiones en un muelle. El pequeño parque de diversiones poseía todas las atracciones encendidas, pero ningún ser estaba presente. Más allá se podía ver la gran luna de plata que iluminaba las aguas de un oscuro mar.

-De lo poco que sé de este lugar-contesto Twilight- puedo decir que la muerte no debe ser el peor castigo que tienen los condenados en este lugar. Siempre existe algo que no veo a simple vista ¿Qué significado tiene la muerte en este lugar?

-El de la esperanza-contesto Asterion.

-¿El de la esperanza?

-Así es-asintio Asterion- la muerte es vista como una esperanza por la arquitectura de estos infiernos. Estos infiernos, además de sus reglas particulares que los condenados deben seguir, tienen 3 reglas que rigen el propio infierno y determinan el propio mecanismo de este lugar. Estas reglas se mueven bajo el concepto de lo siniestro, cuyas representaciones son el doble, lo animista y la repetición.

El doble es la primera regla: Cada ser humano está formado por un yo, que en una etapa preliminar estaba formado por una fragmentación yoica. Dándote un pequeño ejemplo: Un condenado me conto que en su cabeza existían numerosas voces: Una que le daba consejos, otra que era muy agradable con él, otra que le decía que lastimara a otras personas, otra que le decía cómo comportarse, etc. La diferencia que radica entre un esquizofrénico y una persona normal, es el hecho que una persona normal sabe que las múltiples voces de su cabeza son en realidad "él" mismo. Esa fragmentación del yo, se materializa para atormentar al condenado, debido a que este puede juzgar al condenado y revelarle aspectos de su propia personalidad que él no quiere escuchar o que negara rotundamente. La primera ley dicta: la única compañía que tendrá el condenado, será la materialización física de un aspecto de la psiquis del individuo mismo que ha permanecido inconsciente. El yo, o mejor dicho los aspectos de él, se fragmenta y se materializa en monstruos que perseguirán al condenado para atormentarlo. Pero también puede transformarse en personajes que le darán un poco de aparente alivio, pero que tarde o temprano le mostraran un lado de él que no quiere escuchar, dejándolo solo y desamparado en la niebla de este lugar.

Asterion entra en una vieja tienda de espejos, donde su rostro y la de sus acompañantes se reflejaban. Twilight sintió un escalofrió al verse a si misma frente a tantos espejos, como si cada relejo de ella la estuviera viendo, la estuviera juzgando por estar en ese lugar. Asterion abrió una puerta que daba entrada a otra sección del infierno.

Entraron en un bosque rodeado por neblina. Los árboles se elevaban deformes hacia un cielo iluminado por una gran luna blanca, que era ocultado por algunas nubes azules. Asterión índico un camino y se adelantó un poco antes de que la puerta desapareciera en medio del bosque. En poco tiempo llegaron a una extraña mansión en medio del bosque, que se extendía más allá del horizonte. Dentro, viejos maniquís se encontraban dispersos a su alrededor, rodeados por la misma niebla espesa que parecía estar en toda la atmosfera del lugar.

-La sección de la soberbia-dijo Virgilio respirando profundamente-hace mucho tiempo que no veo este lugar.

-La segunda regla-continuo el minotauro- es el de lo animista: La duda de que un ser aparentemente animado, sea en efecto viviente. Y a la inversa: de que un objeto sin vida este en alguna forma animado. Estamos frente a un gran ejemplo de esta regla: Los maniquí-se acerca y mira de cerca a uno de ellos- Lo que causa miedo en una maniquí, es el hecho que tiene nuestra forma, un objeto que está en el límite entre la vida y la muerte.

-Mejor será que yo le explique esta regla Asterión-dijo Virgilio- Este lugar me da escalofríos ¿podríamos salir rápido de aquí?

Asterión miro unos segundos a Virgilio, luego fue a delante y los guío por los pasillos de la mansión. Cada habitación, estaba decorada por muñecas antiguas, maniquís, títeres de madera y trozos de piezas robóticas que representaban brazos, piernas, cabezas cercenadas, manos y torsos de mujeres, niños y hombres. Todos estaban cubiertos por polvo, aceite y sangre. Twilight tomo el brazo de Virgilio, debido a lo espeluznante de las habitaciones. Él prendió otro cigarrillo.

- Existe una vieja historia sobre un filósofo llamado Descartes-comenzó Virgilio- Él no distinguía entre algo orgánico e inorgánico, hasta el punto de que al morir su hija de 5 años de escarlatina, él la reemplazo con una muñeca que se parecía mucho a su hija, llamándola Francine. En sus propias palabras: "Cuanto se sabe en esa ciencia -la medicina- no es casi nada comparado con lo que queda por averiguar y podríamos liberarnos de una infinitud de enfermedades, tanto del cuerpo como del espíritu y hasta de la debilidad de la vejez", sentenció en su famosa obra "Discurso del método". Sus estudios lo llevaron a comparar el cuerpo humano con una máquina y, finalmente, concluyó que todos los fenómenos naturales podían ser explicados a través de la mecánica; incluso la vida misma. Entonces ¿Por qué llorar por un ser imperfecto si puedes tener un ser perfecto que carece de enfermedades, de sufrimiento, de vejez o incluso de la misma muerta? Es decir, algo que es más perfecto que el propio ser humano, que desconoce sus sufrimientos y que es más perfecto que su propio creador. Algo que no sea mortal y desconozca la muerte, algo que los hombres solo pueden imaginar con las religiones o con la esperanza de una ciencia.

-Incluso-comento Asterión-existió alguien que comparo a los robots, de la misma manera que los seres humanos. Creyó que el ser humano era la creación de un dios imperfecto, que poseía dolores, enfermedades y sufrimientos de las cuales los humanos desconocen. De la misma manera que un androide sería un ser que supere al hombre, el hombre sería un ser que superara a un dios. Una especie de evolución de la creación.

Entraron en un comedor, donde una larga meza de madera se extendía desde la entrada hacia otra puerta que estaba muy alejada al fondo del salón. La meza estaba repleta de comida, y las sillas eran ocupadas por maniquís, y androides a medio armar o completamente armados.

-Desde mi punto de vista-interrumpió Twilight-un ser como el que ustedes describen, nunca podría compararse a un ser vivo. Debido a que nosotros provenimos del útero de una madre, somos seres vivos que sentimos amor, tenemos una personalidad y podemos crear a otros seres igual a nosotros.

-Es una idea propia de una vanidad humana.

Dijo una voz misteriosa que provenía de la penumbra de las profundidades de la habitación.

Los tres quedaron petrificados en el lugar. Twilight se abrazó muy fuerte a Virgilio.

-Te estábamos buscando Francine-dijo Asterión-pero es de mala educación que no te presentes frente a nuestra invitada.

Al final de la mesa, la figura de una pequeña niña de cabellos rubios, piel blanca y ojos celestes salto de la silla y miro a los tres invitados.

-Debe ser una ocasión especial si Abbadón nos acompaña esta noche ¿Quién es tu compañera Abbadón?

Twilight miro a Virgilio unos segundos al escuchar el nombre de Abbadón. Pero no dijo nada.

-Ella, mi querida Francine, es la princesa Twilight-dijo Virgilio.

Francine se acercó hasta ellos, y miro a Twilight. Al verla de cerca, Twilight noto como Francine la miraba con ojos sin alma, eran los ojos de un muñeco. Su rostro, era como si llevara una máscara, y su voz sonaba como las de una vieja grabación con estática. Twilight sintió un escalofrió que le recorrió todo el cuerpo, como si un cadáver la estuviera estudiando en una sala de autopsia. Por su parte, Francine hizo una reverencia frente a Twilight.

-Mucho gusto princesa Twilight.

No movía los labios al hablar, siendo como si hablara debajo de una máscara.

-Twilight-respondió Virgilio-ella es Francine, la reina de esta parte del laberinto y máxima representación de la segunda ley de los mecanismos que rigen el infierno.

Virgilio movió un poco a Twilight, que parecía que había salido de un trance. Ella devolvió la reverencia.

-Mucho gusto Francine- respondió Twilight.

-No me tenga miedo princesa, yo nunca haría daño a una amiga de Abbadón y de Asterión. Pero déjeme preguntar ¿Qué estaban hablando hace unos momentos al llegar aquí?

-Estaba explicando la segunda ley del infierno-respondió Asterión-pero no he podido simplificarla.

-La segunda ley que rige el infierno-respondió Francine-está definido por una cualidad propia del ser humano que es proyectada o está presente en objetos inanimados, que plantean un peligro a la integridad física o psicológica del propio ser humano. Lo que da un toque siniestro a estas representaciones, es el hecho de que algo posea una conexión con el ser humano. Pero me intereso más lo último que dijo al llegar aquí, me refiero a esa idea de que una maquina no pueda ser nunca comparada con un ser humano. Pero, supongamos que te cortan el brazo y lo reemplazas con un brazo robótico es decir un doble mecánico ¿Sigues siendo humano?

Se hizo un pequeño silencio, que Twilight se dio cuenta que todos esperaban su respuesta a la macabra pregunta.

-Supongo que si-respondió Twilight con miedo.

-Qué pasa si empiezan a reemplazar partes de tu cuerpo como brazos, piernas, órganos internos, ojos, partes de tu cerebro por maquinaria ¿Hasta qué punto eres tú y hasta qué punto dejas de ser considerado humano y pasas a ser una maquina?-continuo cruelmente Francine-Y a la inversa: Qué pasa si creamos un androide que sea consciente de su propia existencia, de sus acciones y que pueda crear su propia identidad ¿Lo consideraríamos humano?

Se hizo nuevamente un silencio atroz, que esperaba una respuesta.

-De hecho, no sabría qué contestar.

-Si lo consideraríamos humano-respondió Virgilio- entonces el propio concepto de ser humano y, por ende, el de ser "un ser humano" fue solo una expresión de vanidad humana. No sería diferente a un objeto inanimado, a un conjunto de partes inorgánicas que pueden emular la vida y la propia conciencia de su creador. Veo que la concepción de hombre máquina del siglo XVIII está muy arraigada en ti Francine.

-Es casi una ironía que me lo digas tu Abbadón.

Virgilio termino su cigarrillo, y desvaneció la colilla entre sus dedos. Con un rápido deslice de dedos hizo aparecer otro cigarrillo. Luego saco su encendedor y lo prendió.

-De hecho Francine- siguió Virgilio- comienzo a pensar que a lo que Twilight se refería, era el hecho de un origen orgánico del individuo. Es decir, que un humano siempre seria humano si nace de un padre y una madre ¿No es cierto Twilight?

Todos volvieron a mirar a Twilight. Respirando profundamente y calmando sus nervios, vio que debía contestar. Opto por la verdad.

-Sí, me refería a eso.

-Es curioso-respondió Francine- pero si nos atenemos a la idea de que la evolución, podemos decir que es simplemente la inmortalización de un ser humano a través de su descendencia, vemos que es simplemente la perpetuación de información genética por medio de su ADN. Lo que se preserva en cada generación es la memoria genética. Pero, el ser humano es el único ser que intenta crear algo a su imagen y semejanza, es decir una copia de sí mismo. Desde este punto de vista, los juguetes con los que juega una niña, no es para que practique la maternidad, es para que proyecte una imagen de sí misma en el muñeco. Un muñeco no es un ciborg y lo más cercano que un ser humano de crear algo a su imagen y semejanza es el de un hijo. Un ser que muchas veces es educado y quiera ser como sus padres. A su vez, se espera que este siga el eterno ciclo de vida que se le ha dado.

-Algo de lo que debes darle la razón a Twilight-dijo Virgilio-es el hecho de que la propia unión de dos seres para la creación de un nuevo ser, es la capacidad de poder crear algo nuevo a partir de esa unión.

El silencio se hizo presente unos segundos.

-Pero-tomo la palabra Asterión-la existencia de un ser que pueda unirse a Francine para la creación de un nuevo ser, es lo que a ella siempre le faltara en este infierno. Incluso los propios reyes del infierno deben obedecer las reglas que están hechas para el infierno.

-Pero no creo que vengamos a hablar de la eterna falta de este lugar-sentencio Virgilio que termino su cigarrillo- además ya tuvimos mucho tiempo hablando de este tema-se arrodilla y mira a Francine- pequeña Francine, debemos llegar al centro del laberinto para poder salir de aquí, Asterión nos ha estado guiando ¿Podrías crearnos un atajo para pasar esta sección e ir a la siguiente?

Francine miro a Virgilio.

-Por ti Abbadón, lo que desees.

Francine dio media vuelta, y se dirigió hacia la puerta del final de la habitación. Twilight noto que en cada paso y movimiento, Francine emitía un pequeño "cric" que dejaba escuchar el funcionamiento interno de sus engranajes.

Al llegar al final del pasillo, Francine abrió la puerta y dejo ver un largo pasillo. Luego aplaudió 3 veces. Vieron como el largo pasillo se corría hacia el lado izquierdo, dejando ver otra habitación. Luego esta habitación se desplazaba girando a la derecha y hacia arriba, dejando ver otro pasillo donde las puertas estaban en el suelo y un candelabro a su derecha. Era como si una gigantesca maquinaria hiciera mover un rompecabezas, donde cada habitación era una pieza del rompecabezas, similar a un cobo de rubik.

-Esta parte del laberinto-comenzó Asterión- está representado por 99 habitaciones intercambiables. Suponiendo que uno ingrese en la habitación 1, si cruza a la habitación 2 y quisiera volver a la habitación anterior, esta cambiaria a la 47 en vez de la 1. Así, podría perderse durante años.

-¿99 habitaciones?-pregunto Twilight.

-No exactamente-respondió Francine- la habitación número 100, es la habitación que lleva a la siguiente sección del laberinto. Este solo aparece cuando Asterión u otro dios o semidiós atraviesa los distintos distritos del infierno.

Finalmente, las puertas mostraron una habitación donde estaba un pasillo levemente iluminado y con una única puerta al final del pasillo.

-Esa es la puerta que los conducirá al sector de la pereza, que limita el centro del laberinto-menciono Asterión-solo puedo acompañarlos hasta el sector de la pereza.

-Muchas gracias Francine-menciono Virgilio-cuando termine de acompañar a la princesa Twilight por los infiernos, vendré a tomar el té contigo-besa la mano de Francine-te lo prometo.

-Solo un necio es capaz de creer en un demonio o en un dios. Uno siempre encontrar un motivo para no cumplirlo y el otro cambiara la realidad para no cumplirlo. Pero agradezco tus palabras de afecto.

Francine miro a Twilght he hizo una reverencia. Ella la imito.

Finalmente Asterión, Virgilio y Twilight atravesaron la puerta al final del pasillo. Entraron en un lugar muy iluminado. Estaban en una larga escalera en espiral que descendía hasta un pequeño parque. Twilight miro hacia arriba, viendo que la escalera de espiral llegaba más allá de las nubes y continuaba subiendo.

-Francine es la máxima representación de la vanidad humana-comento Asterión a Twilight- perdona su personalidad tan arrogante, pero es una buena niña después de todo. Solemos jugar a las escondidas en su palacio, también tomamos el té y solemos contarnos historias para pasar el rato. No quiero que la juzgues por sus palabras en esta noche, porque no la has conocido como yo la conozco.

-Prometo no hacerlo Asterión. Por lo que me dices, puedo ver que significa mucho para ti. En mi tierra, yo también tengo algunas amigas con el defecto de la vanidad. Pero uno quiere a sus amigos con defectos y virtudes.

-El sector de la vanidad siempre me trae escalofríos-comento Virgilio-pero creo que Asterión es amigo de Francine, por el hecho de que ella es la única que puede entenderlo en su dolor.

Llegaron al parque y observaron que estaba repleto de árboles con hojas verdes y televisores en sus ramas. Los televisores, pasaban noticias, películas, caricaturas y algunos videos musicales. Algunos de los videos musicales que pasaban, tenían pequeñas letras blancas en la esquina inferior izquierda que daba el nombre y el artista de la canción, como por ejemplo: "Lou Bega-Disney Mambo #5", "Gorillaz-Feel good inc", "Pink Floyd-the trial", "The cribs-Mirror Kissers", etc.

Algunos hombres miraban las noticias de uno de los televisores, otros estaban sentados en algunos bancos leyendo el diario y otros solo caminaban por los caminos empedrados de un lado hacía el otro. Pero en la lejanía, Twilight pudo ver a una figura conocida. Comenzó a alejarse de su pequeño grupo y agitar la mano sobre su cabeza y gritar:

-¡Adán!

Sin detenerse, Adán saludo a Twilight mientras se acercaba a ellos. Twilight corrió y lo abrazo unos momentos, mientras Adán caminaba a su alrededor.

-Me gusta poder verla de nuevo, señorita Twilight. ¿Qué lo trae hasta estos lugares?

-Estamos tratando de llegar al centro del laberinto, ¿Y tú?

Adán saco un pequeño mechero de su bolsillo y sonrió.

-Vine por el mechero que puede hacer que cualquier mujer se enamore de su portador.

-¿Cómo lo conseguiste?

-Me lo dio Venus, pero tuve que venir a hasta el infierno de la lujuria para conseguirlo. Ella accedió a dármelo, gracias a una promesa que le había hecho a usted.

-Eso es maravilloso. Eso significa que solo te queda un objeto para terminar con tu maldición.

-El ultimo objeto es el cuchillo de plata que te otorga la inmortalidad-se escuchó la voz de Virgilio detrás de ellos.

Adán miro hacia atrás mientras caminaba de un lado al otro del camino.

-Exactamente ¿Señor?

-Llámeme Virgilio, señor Adán. Solo soy un humilde sirviente de la princesa Twilight.

-Mucho gusto en conocerlo, señor Virgilio.

Extendió la mano unos segundos mientras caminaba hacia él. Se estrecharon las manos mientras Adán giraba a su al redor y Virgilio giraba sobre sus pies.

-Y a usted también, señor Asterión-levanto su sombrero como gesto de saludo.

Luego del saludo, Asterión siguió avanzando, seguido de sus 3 acompañantes. Se hizo un pequeño silencio mientras Twilight contemplaba el paisaje de ese sector del infierno. Ese sector estaba conformado por distintos caminos, distintos arboles que simulaban un inmenso parque. Se respiraba una especie de paz, de tedio en los rostros de los condenados, como si la fuerza de la vida hubiera sido arrancada de ellos y la sola presencia de ese lugar resultara como un sueño del que no se podía despertar, condenándolos a un insomnio eterno.

-Adán, el primer hombre-dijo Asterión sin mirar atrás-un ser del cual ha nacido la humanidad entera, que carga el peso de la existencia, de las pasiones y virtudes que definen a sus hijos. Un ser quimérico que ha caído en desgracia por el amor de una mujer.

-Asterión-respondió Adán- minotauro que fue encerrado en el laberinto, destinado a conocer la soledad y la vida eterna. Conocedor del laberinto físico que encierra los 7 sectores del infierno, sus reyes demonios que definen los dolores de la humanidad, sus condenados que los padecen y de los dioses que frecuentan estos abismos de la nada, para purgar sus dolores con el conocimiento que tú le ofreces a cambio de información sobre el exterior de estas paredes. Nacido de la reina de Creta, redefinido su existencia a partir de los designios del gran creador y del artificio de sus propios deseos ¿Qué te es desconocido en cuanto al dolor y la soledad? Conoces mejor que nadie los laberintos del alma humana y divina, que no son más complejos que tus dominios.

-La representación del laberinto y la representación del perdido en el laberinto-sentencio Virgilio luego miro a Twilight- y ella es la princesa Twilight, eso es todo.

Los 3 rieron alegremente por esta última frase.

-Creo que nuestros destinos siempre tendrán a encontrarnos en estos lugares-respondió Asterión- para seguir tu búsqueda cíclica de objetos que se les han negado a tus hijos y solo puede ser conocido en su pureza por los dioses o los demonios, pero que puede ser accedido a ellos a través de muchas generaciones y vidas, nunca de una sola existencia.

-Esa es la última ley del infierno-dijo Virgilio que encendía un nuevo cigarrillo-la repetición.

-¿La repetición?-pregunto Twilight.

-A si es Twilight, el eterno retorno-dijo Asterión-el gran testigo de los infiernos y máxima representación de este sector de los infiernos, describió que los horrores del sufrimiento humano eran cíclicos. Se dice que él, vislumbraba en la muerte la esperanza del cese del sufrimiento de este mundo. Decía que un ser, cuyo poder era ilimitado y creaba el universo, podía crear un simulacro de la muerte, de la misma manera que existía sueños donde uno mismo podía ver funerales, donde el frio ataúd era cambiado por el de una tibia cuna haciendo que todos los sufrimientos que el ser humano tuvo en vida, sean nuevamente repetidos en su renacimiento. Esto es una de las leyes máximas del infierno y de los condenados: Volver a sufrir todo lo que conocieron en vida una y otra vez.

-Es irónico-comento Virgilio a Twilight-pero Asterión es el arquetipo viviente de las 3 leyes del infierno.

-Para mí defensa, lo único que puedo decir es que la arquitectura de este lugar ya estaba hecha antes de que yo existiera. Quizás el gran creador me hizo como un arquetipo viviente de este lugar.

Virgilio suspiro un momento.

-Si tenemos en cuenta que existen dioses del destino, del amor y de la guerra, tu teoría no es muy disparatada. Que hermosa es la incertidumbre, permite que todas las respuestas sean posibles y al mismo tiempo todas sean incorrectas-Virgilio saca un sobre de su chaleco- Por cierto, Adán, me dieron esta carta para ti.

Adán la tomo, viendo que tenía un sello de 7 puntas.

-Es la ubicación del cuchillo de plata que te dará la inmortalidad.

Twilight miro la carta por encima del hombro de Adán.

-¿Quién se la ha dado?

-Las moiras.

-¿Cuál de las 3?

-Átropos.

-¿Átropos?

-Sí.

Adán quedo mirando la carta con sorpresa y miedo.

-¿No le dijo nada más acerca de la carta?

-No que yo recuerde.

Guardo uno segundo de silencio mientras miraba algunos señores caminar por el parque, comenzó a cantar:

La que lleva las tijeras y decide el modo en como morirán los hombres,

Ha dado una carta al primer hombre

¿Indica su libre albedrio?

¿Indica su inevitable destino?

¿Indica su liberación?

Solo un gran comediante lo entenderá

-Hemos llegado-sentencio Asterión.

Llegaron a otra escalera circular que bajaba hacia un agujero en el suelo del parque.

-Temo que debemos despedirnos, señor Adán-dijo Asterión a Adán- espero que volvamos a vernos pronto, aunque eso signifique volver a encontrarnos en este lugar.

Adán guardo la carta en su bolsillo.

-Lo entiendo Asterión, deseo exactamente lo mismo que tú.

-Si no te vuelvo a ver Adán, quiero que sepas que fue un placer conocerte-dijo Twilight.

-También fue un placer conocerla, señorita Twilight. Deseo agradecerle todas las veces que pudo ayudarme a encontrar estos objetos y pase lo que pase, espero volver a verla alguna vez-miro a Virgilio-y a usted también, señor Virgilio.

-Seguramente nos volveremos a encontrar en otro momento, señor Adán.

Virgilio siguió caminado por un camino hacia la izquierda. Twilight quedo observando como ese extraño personaje, que quizás nunca volvería a ver, se alejaba.

-Antes de bajar-pidió Asterión-debo pedir absoluto silencio al descender por las escaleras y dirigirnos hasta nuestro destino.

-No quieres despertar a los gigantes, a leviatán o a los titanes ¿Verdad?-se mofo Virgilio.

-Lo dices como si fuera algo vulgar-contesto Asterión.

-Virgilio, debes tener más respeto por Asterión, fue él el que nos guío hasta aquí en primer lugar.

-Lo siento-dijo Virgilio con un tono un poco arrepentido y cómico a la vez.

Bajaron por la escalera circular durante un largo tiempo. Llegaron hasta un sector que se encontraba debajo del parque. Twilight observo a su alrededor: había muchas escaleras circulares a distintas distancias, que bajaban hacia puentes de cristal y que los conectaban entre sí, y todos se concentraban en un pequeño sector circular empedrado donde existía una puerta en el suelo. Más abajo, solo se podía ver una densa niebla que escondía todo lo que estuviera debajo. Al mirar hacia arriba, noto como el suelo subterráneo estaba cubierto de piedras fluorescentes que brillaban con un extraño resplandor color azul y candelabros de techo con pequeñas antorchas azules que eran reflejados por los puentes de cristal. Por último, grandes columnas dóricas salían de distintos puntos del techo subterráneo, descendiendo hasta perderse en la neblina del abismo.

Asterión comenzó a susurrar:

-Fuegos fatos, los vigilantes de la entrada al centro del laberinto. Tengamos cuidado de no llamar mucho su atención.

Caminaron lentamente sobre los puentes de cristal. Al mirar hacia abajo, podían ver que el cristal era tan delgado que parecía como si levitaran sobre el abismo. Twilight pudo observar que había algunos fuegos fatuos que flotaban por debajo de sus pies en medio de la inmensidad.

Finalmente llegaron hasta el centro que conectaba todos los puentes. Asterión abrió la puerta del suelo, dejando ver un pasillo semi-destruido.

-Solo puedo acompañarlos hasta aquí, esta es la entrada al centro el laberinto.

-Lo entiendo, viejo amigo-dijo Virgilio y abrazo a Asterion-gracias por todo lo que has hecho por nosotros.

Se separo de Asterion y miro a Twilight. Ella se acerco y también lo abrazo.

-Gracias por tu ayuda Asterión. En verdad te agradezco todo lo que has hecho por nosotros.

-Un placer, princesa Twilight.

Virgilio salto dentro de la puerta, tomando de la mano de Twilight que cayó con él.

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